Catalina de los Ríos y Lisperguer
El año pasado chateando en salas chilenas me di cuenta de que muchas mujeres utilizaban el nick laquintrala. Le pregunté a mi novio de esa época qué significa quintrala y me aclaró que no es un adjetivo sino el apodo de una persona. Catalina de los Ríos y Lisperguer, más conocida por su apodo, La Quintrala, es famosa en Chile por su sensualidad e instintos sanguinarios. A mí todo lo que sea asesinato y sexo me vuelve loca así que me decidí a investigarla y pronto me di cuenta de que la consideran una Condesa Bathory a la chilena.
Catalina de los Ríos y Lisperguer, la Quintrala, fue un personaje de carne y hueso. Una mujer “cruel y sin escrúpulos” que nació Santiago de Chile alrededor de 1604 y murió en 1665. Sus padres eran criollos santiaguinos y sus antepasados llegan hasta la Conquista. Repasando la historia de la familia, con una madre y una hermana acusadas de brujería y asesinato, no es de extrañar que La Quintrala acabase como acabó. Catalina entra en la historia y mitología chilenas acusada de haber envenenado a su padre con un pollo que le llevó cuando estaba encamado por una enfermedad en 1622. Hubo alguien de la familia, creo recordar que una tía, que realizó una acusación formal pero no llegó a celebrarse un juicio porque la familia estaba bien relacionada con el gobierno de esa época.
También se le considera responsable de la muerte de un caballero de la Orden de Malta al que sedujo y asesinó mientras estaban en la cama. Desconozco si hubo un juicio, pero parece que ahorcaron a uno de sus esclavos en la plaza de Santiago. Más adelante se la acusa de intentar asesinar al religioso Juan de la Fuente Loarte porque se oponía a su modo de vida.
En septiembre de 1626, Catalina se casa con el caballero y soldado Alonso Campofrío Carvajal y juntos se trasladan a la hacienda de La Ligua a las afueras de Santiago. El no tenia donde caerse muerto y ella llevo como dote 45.349 pesos a la boda. Casi veinte años más tarde su marido es elegido alcalde de Santiago reemplazando a un primo de Catalina. Según la tía de mi novio, el marido sabía que La Quintrala era más mala que el pan y se convierte en su cómplice. Juntos hacen que uno de sus esclavos y un primo de Catalina asesinen al vicario de la región. En esa época tienen un hijo que murió a los diez años.
El marido murió alrededor de 1650 y Catalina se encuentra con un montón de tierras en Longotoma y La Ligua. Alrededor de 1615 compra tierras en Petorca y San Juan de Cuyo. A partir de 1638 disfruto de los repartimientos indígenas de Codegua que habían pertenecido a su hermana.
Según la tradición, Catalina dirigía personalmente sus propiedades, montando a caballo por los valles donde estaban sus haciendas y ganaderías. En La Ligua era precisamente donde azotaba y mataba a sus esclavos sin miramientos.
Tenía mi particular teoría de que la Iglesia se metió por medio para quedarse con sus tierras después de enviudar. Pero el obispo Salcedo no pide una investigación sobre los asesinatos de La Ligua después de la muerte del marido de Catalina sino en 1634.
No fue hasta la década de 1660 que la justicia se empeña en conocer a fondo lo que estaba pasando. Es decir, durante una época hacen la vista gorda porque Catalina tenia influencias y conexiones y después, con un cambio de poder, Catalina pasa a ser La Quintrala, se entrevista a los pocos testigos que quedan (se supone que mato al resto) y se va a por ella. El oidor Juan de la Peña Salazar se traslada a La Ligua, detiene a Catalina y la lleva a Santiago para procesarla. Acusada de un total de 40 crímenes, el juicio no estuvo exento de polémica ni de la influencia de sus familiares con los oidores.
Más arriba entrecomillaba “cruel y sin escrúpulos” porque habría que verlo. Lo único que La Quintrala hizo fue intentar envenenar a un par de hombres y pegar azotes a cuarenta esclavos. No creo que nada de lo que la Quintrala hizo se aleje mucho del tratamiento que en esos días se le daba a los esclavos. Su historia ha llegado a nuestros oídos porque la protagonista fue una mujer. No olvidemos que una mujer no puede ser ambiciosa, intentar mejorar sus condiciones ni tener metas. Es hora de pensar en el momento histórico que vivió la Quintrala. Ya es hora de pensar en ella no como una despiadada asesina sino como una mujer enérgica que tomo las riendas de su plantación y de su vida.
Catalina de los Ríos y Lisperguer, la Quintrala, fue un personaje de carne y hueso. Una mujer “cruel y sin escrúpulos” que nació Santiago de Chile alrededor de 1604 y murió en 1665. Sus padres eran criollos santiaguinos y sus antepasados llegan hasta la Conquista. Repasando la historia de la familia, con una madre y una hermana acusadas de brujería y asesinato, no es de extrañar que La Quintrala acabase como acabó. Catalina entra en la historia y mitología chilenas acusada de haber envenenado a su padre con un pollo que le llevó cuando estaba encamado por una enfermedad en 1622. Hubo alguien de la familia, creo recordar que una tía, que realizó una acusación formal pero no llegó a celebrarse un juicio porque la familia estaba bien relacionada con el gobierno de esa época.
También se le considera responsable de la muerte de un caballero de la Orden de Malta al que sedujo y asesinó mientras estaban en la cama. Desconozco si hubo un juicio, pero parece que ahorcaron a uno de sus esclavos en la plaza de Santiago. Más adelante se la acusa de intentar asesinar al religioso Juan de la Fuente Loarte porque se oponía a su modo de vida.
En septiembre de 1626, Catalina se casa con el caballero y soldado Alonso Campofrío Carvajal y juntos se trasladan a la hacienda de La Ligua a las afueras de Santiago. El no tenia donde caerse muerto y ella llevo como dote 45.349 pesos a la boda. Casi veinte años más tarde su marido es elegido alcalde de Santiago reemplazando a un primo de Catalina. Según la tía de mi novio, el marido sabía que La Quintrala era más mala que el pan y se convierte en su cómplice. Juntos hacen que uno de sus esclavos y un primo de Catalina asesinen al vicario de la región. En esa época tienen un hijo que murió a los diez años.
El marido murió alrededor de 1650 y Catalina se encuentra con un montón de tierras en Longotoma y La Ligua. Alrededor de 1615 compra tierras en Petorca y San Juan de Cuyo. A partir de 1638 disfruto de los repartimientos indígenas de Codegua que habían pertenecido a su hermana.
Según la tradición, Catalina dirigía personalmente sus propiedades, montando a caballo por los valles donde estaban sus haciendas y ganaderías. En La Ligua era precisamente donde azotaba y mataba a sus esclavos sin miramientos.
Tenía mi particular teoría de que la Iglesia se metió por medio para quedarse con sus tierras después de enviudar. Pero el obispo Salcedo no pide una investigación sobre los asesinatos de La Ligua después de la muerte del marido de Catalina sino en 1634.
No fue hasta la década de 1660 que la justicia se empeña en conocer a fondo lo que estaba pasando. Es decir, durante una época hacen la vista gorda porque Catalina tenia influencias y conexiones y después, con un cambio de poder, Catalina pasa a ser La Quintrala, se entrevista a los pocos testigos que quedan (se supone que mato al resto) y se va a por ella. El oidor Juan de la Peña Salazar se traslada a La Ligua, detiene a Catalina y la lleva a Santiago para procesarla. Acusada de un total de 40 crímenes, el juicio no estuvo exento de polémica ni de la influencia de sus familiares con los oidores.
Más arriba entrecomillaba “cruel y sin escrúpulos” porque habría que verlo. Lo único que La Quintrala hizo fue intentar envenenar a un par de hombres y pegar azotes a cuarenta esclavos. No creo que nada de lo que la Quintrala hizo se aleje mucho del tratamiento que en esos días se le daba a los esclavos. Su historia ha llegado a nuestros oídos porque la protagonista fue una mujer. No olvidemos que una mujer no puede ser ambiciosa, intentar mejorar sus condiciones ni tener metas. Es hora de pensar en el momento histórico que vivió la Quintrala. Ya es hora de pensar en ella no como una despiadada asesina sino como una mujer enérgica que tomo las riendas de su plantación y de su vida.
Genial el articulo, no solo por la informacion que en si puede ser recolectada de cualquier forma, sino por el enriquecimiento que plasmas al plantear tu idea, que resulta para mi una epifania hace tiempo adquirida por momentos y temas parecidos.
ReplyDeleteLa educacion social que gesta y cria un individuo, es por mucho más diferente que el individuo mismo.
Bueno, nada... solo felicitarte por el escrito.
Saudos
Gracias Kristian : )
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