Naomi Klein: “Se necesitan nuevos relatos para reestablecer las coordenadas”
©
Mauricio Becerra, Naomi Klein, El Ciudadano
Fuente:
http://www.elciudadano.cl/2008/08/17/2631/naomi-klein-%E2%80%9Cse-necesitan-nuevos-relatos-para-reestablecer-las-coordenadas%E2%80%9D/
Luego
de publicar No Logo (2002), la intelectual canadiense Naomi Klein vuelve con un
libro que disecciona las formas como el libre mercado se ha instalado en el
mundo. La Doctrina del Shock, el auge del capitalismo del desastre, muestra el
hilo invisible que relaciona la reconstrucción post invasión de Irak, el
atentado a las Torres Gemelas, el huracán Katrina o el maremoto en Tailandia
con el golpe de estado de Pinochet. Todos aquellos procesos esperaron un estado
de shock en la población para poder implementar el acuerdo de las grandes
corporaciones y los estados policiales
El
sondeo global de intelectuales realizado por las revistas Prospect y Foreign
Policy la sitúan en el lugar undécimo a esta periodista canadiense. Su
trayectoria investigativa la llevó del análisis del poder y formas de operar de
las marcas a desentrañar la conexión entre investigaciones de la CIA en los ’50
para extraer información de prisioneros con la aplicación de las políticas
neoliberales promovidas por Milton Friedman. Estuvo en Chile, visitó Villa
Grimaldi, dictó dos conferencias y partió a Bolivia para ser testigo del
proceso constituyente. También conversó con El Ciudadano.
¿Cuál es la importancia de la doctrina del shock en
la conformación del paisaje actual de las sociedades?
El
psiquiatra canadiense Ewen Cameron en la década de los cincuenta recibió
financiamiento de la Central de Inteligencia Americana, CIA, para sus
investigaciones sobre técnicas de control mental en pacientes bajo su cuidado.
Luego de privarlos de sueño y aislarlos durante semanas, Cameron les
administraba altas dosis de electroshock, que transportaban a los pacientes a
estados infantiles. La conclusión de Cameron fue que luego de que sufrieran tal
tratamiento, el podía reconstruir personalidades en una cerebro dejado en tabla
rasa; o sea, los tratamientos de shock eran la forma de enseñar a sus pacientes
a un buen comportamiento luego de introducirse en sus mentes y quebrar las
anteriores pautas y modelos de comportamiento.
El concepto luego es usado por Milton Friedman y
aplicado por primera vez en Chile en lo que conocemos como las medidas de shock
económico.
Efectivamente. Luego del descalabro económico
de 1929, las teorías económicas de Keynes apuntaron a controlar los capitales
especulativos que habían conducido a la crisis, promoviendo el New Deal
americano y el Estado de bienestar europeo, lo que hacía impresentable las
ideas de libre flujo de capitales y del ‘mercado libre’ que la Escuela de
Chicago y Milton Friedman desarrollaban con el auspicio de los grandes magnates
de la época. Para implementar sus ideas, necesitaban entonces hacer tabla rasa
de toma memoria anterior y las ideas desarrolladas sobre los estados de shock
eran muy pertinentes para tales propósitos.
Época en que en Latinoamérica había un consenso
respecto al desarrollismo con una fuerte presencia estatal.
Chile
se convirtió en los ’50 en un laboratorio para la Escuela de Chicago, que desde
1957 empezó a formar a economistas chilenos en sus doctrinas. Se puso entonces
bajo el microscopio las políticas del Chile de la época: su sólida red de
seguridad social, el proteccionismo de la industria nacional, las barreras
arancelarias o el control de precios. Se les enseñó a despreciar este proceso a
personajes como Sergio de Castro, quien en 1963 ya era decano de la Facultad de
Economía de la Universidad Católica.
Pero como en 1970 el ganador de las elecciones fue
Salvador Allende, podríamos decir que no las ideas de Friedman no prendían
mucho.
Sí, el
debate económico en Chile derivaba cada vez más hacia la izquierda, pero el
presidente norteamericano Richard Nixon les daría a los Chicago Boys la
oportunidad para rehacer un país desde cero. Como la democracia fue poco
hospitalaria con ellos, la dictadura sería mucho más acogedora. Friedman
siempre sostuvo un ideario de una sociedad en su naturaleza, libre de
intervenciones, necesitaba pues un laboratorio en donde imponer sus ideas sin
oposición alguna.
En Chile se señala que las políticas de los Chicago
Boys recién empiezan en 1975.
Las
experiencias de Brasil e Indonesia, países en donde sus ciudadanos no aceptaron
la apertura total a la inversión extranjera, les mostraron a los Chicago Boys
que implementar sus políticas en regímenes abiertos les sería imposible. Por
ello desarrollaron contactos con personajes como Merino a través de Roberto
Kelly, a quien antes del golpe le hicieron llegar 5 páginas de su programa
económico. Si el día posterior al golpe de Estado los golpistas tuvieron en sus
escritorios el programa de los Chicago Boys a implementar.
En la lógica del shock ¿cuál es el rol que juega en
la producción de ese estado el aislamiento de los sujetos y la borradura de la
memoria?
Todas
estas tácticas empleadas, como la desaparición de los cuerpos de opositores y
la tortura, son una guerra contra la memoria, que es la que nos mantiene
orientados. Las personas que tienen una narrativa muy amplia y un historial
bien asentado son los más resistentes a este tipo de tácticas. El estado de
shock que nos deja la pérdida de algo fue aplicado en la sociedad entera. Y
realmente trabaja en la memoria, porque la memoria es lo que nos mantiene
vigentes. La gente que tiene una memoria profunda, que tiene una idea muy clara
de quienes son, resisten de mejor forma a estas tácticas. Lo interesante, y
quedó demostrado en Tailandia cuando luego del maremoto que destruyó las aldeas
y los economistas quisieron imponer medidas neoliberales para hacerse los
dueños de las costas, es que las comunidades indígenas fueron las más
resistentes a esto, dado su mentalidad abierta.
¿Qué rol tienen los medios en la mantención en
suspenso de la memoria?
Su rol
es muy importante porque el shock ocurre cuando perdemos la narrativa de lo que
está pasando. Se pierde la sensibilidad y la explicación del por qué. Nosotros
confiamos en los medios, las historias que cuentan las asumimos como reales
porque a los medios los entendemos como las instituciones orientadas a darnos
la información necesaria. Nosotros somos vulnerables a lo que los medios dicen.
Hay medios que hacen las cosas más confusas, que presentan las cosas sin
contacto, contando una historia irreal. En Chile tenemos el caso del Mercurio,
es increíble el rol que jugaron en la preparación del golpe al gobierno de
Allende, y que desde esa época es el órgano de expresión de los Chicago Boys.
No por nada de estar involucrado en el plan del golpe, después se convirtió en
la voz principal del proceso neoliberal implementado en Chile.
La narrativa en nuestras sociedades del libre
mercado señalan a éste como condición de democracia y libertades civiles ¿tu
investigación te demostró lo contrario?
Pese a
que mi intención original fue relacionar las políticas implementadas en Irak
con las que sucedieron después del huracán Katrina y el tsunami asiático, en
donde se aprovechan los estados de shock de la población para implementar las
reformas neoliberales que en momentos de normalidad social resultan
impopulares, terminé indagando en la historia no contada del libre mercado.
Chile sirve de ejemplo para evidenciar como se planificó, las tácticas usadas y
como se mantiene este sistema, ya que fue el primer laboratorio y ha sido cita
recurrente a la hora de expandir estas políticas a otros países. A Yeltsin en
Rusia se le pedía ser el Pinochet antes que quemara el Parlamento; fue la
observación hecha por Friedman a Deng Xiaoping en China en su visita meses
antes de la matanza de la plaza de Tiananmen. Hoy se nos muestra ese país como
el modelo capitalista más exitoso, con una tasa de crecimiento de un 10% anual,
pero se invisibiliza que no tienen prensa libre y que las noticias en radio y
televisión están sumamente controladas.
¿Entonces hay una relación importante entre el terror
y la creación de mercados libres?
Chile
fue el laboratorio de esto y no fue implementado en forma democrática. En
Argentina después ocurrió lo mismo, luego de unas décadas en Bolivia el
gobierno de Gonzalo Sánchez de Losada relegó a los dirigentes sindicales para
poder implementar el modelo de libre mercado en los’90. Para su implementación,
el libre mercado necesita hacer esa limpieza de la sociedad y el primer
objetivo es la izquierda.
En tu libro mencionas a Orlando Letelier y Rodolfo
Walsh, quienes vislumbraron el proceso que estaba ocurriendo a mediados de los
’70 con la implantación de las economías de libre mercado.
Ellos
estaban en la crisis misma. Cuando la gente estaba aún conmovida no podían ver
la panorámica amplia de lo que estaba ocurriendo. Por lo que la visión de
Letelier y Walsh es fundamental. Letelier se preocupó de relacionar las
torturas y desapariciones con la implantación del modelo económico, acusando
que el golpe fue una alianza entre los militares y los Chicago Boys. En 1976
vislumbró que la concentración de la riqueza promovida por la Junta no era un
accidente, sino la base de un proyecto social. Por su parte, Walsh fue el
hombre más buscado de la dictadura Argentina. No por nada, antes de ser
capturado y morir, Walsh habla de la miseria planificada en su carta abierta.
Hay conceptos que ya en democracia son usados
profusamente por los que toman las decisiones económicas, como la alocución que
dice que se están tomando ‘decisiones técnicas’ ¿Qué significan en el fondo?
Cuando
se ocupan estas palabras, quieren decir que las personas no están calificadas
para formar parte de la discusión, arrogándose el derecho a tomar las
decisiones por todos. Claro que estas decisiones tienen evidentemente un
contenido político. Para los que discuten en el espacio público entonces les es
muy difícil modificar estas decisiones denominadas ‘técnicas’. Se pierde la
noción de la economía como una ciencia social y la discusión de la distribución
de los recursos se privatiza.
El concepto ‘Modernización’.
Hoy se
usa, fundamentalmente en Estados Unidos, como la vanguardia tecnológica que
desarrolla tecnologías orientadas para vigilar a la población, como lo es la
información biométrica de las personas. Su monopolio esconde preguntas
democráticas porque plantea la interrogante acerca de en qué sociedad queremos
vivir.
¿Qué concepto es más preciso: Neoliberales o
corporativistas?
La
experiencia mundial revisada da cuenta de que cuando los neoliberales se toman
el poder termina construyéndose una sociedad corporativista, al viejo estilo
fascista italiano, claro que esta vez la alianza es entre un Estado policial y
las grandes empresas en desmedro de los trabajadores. Por ello es mejor
señalarlas como sociedades corporativistas, ya que el nexo central es entre el
Estado y las corporaciones. Así ocurrió luego de los procesos privatizadores en
Rusia, China, Chile y varios otros países.
La promesa de la libre iniciativa individual se
diluye en esto.
La más
célebre frase de los corporativistas es ‘libre mercado’, que suena bonito, pero
es una mentira porque la forma real en que hacen política si ves como se maneja
en cada país siempre estará presente la corrupción y se tratará siempre de
privilegiar los intereses de las grandes corporaciones y de los políticos que
negocian con ellos, intercambiando favores. Todos los procesos de privatización
de las empresas estatales terminaron en grandes escándalos de corrupción. Los
microempresarios no tienen en este asunto ninguna habilidad ni posibilidad de
competir.
Desde la invasión de Irak y posteriormente luego del
huracán Katrina en Nueva Orleáns aparece otro concepto: ‘la Reconstrucción’.
Nueva
Orleáns, en Estados Unidos, e Irak comparten este concepto cuando los políticos
del libre mercado se refieren a ellos. Se trata de limpiar y dejar en blanco
los territorios y el antiguo sistema de beneficios sociales para moldear en las
ciudades y en las mentalidades esta idea del mercado libre. No tiene nada que
ver con la simple reconstrucción, sino que es ingeniería social.
Últimamente en el continente diversos países han
preferido procesos alejados a las terapias del libre mercado ¿Qué parece
iniciativas como la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra
América, ALBA?
El ALBA
es a la vez la respuesta al Área de Libre Comercio de las Américas, promovido
por Estados Unidos, como la continuación de un proceso que estaba sucediendo en
los ’60 y a principios de los ’70, que fue interrumpido por la ola de golpes
militares porque la autosuficiencia de América del Sur ha sido siempre la mayor
amenaza. Justamente lo que pasa en la crisis de la alimentación, lo que fomenta
el ALBA es que las comunidades intercambien productos basados en su precio real
y no en uno impuesto por el Estado. Esto significará a futuro que el comercio
del continente sea mucho menos vulnerable a las turbulencias financieras que
han devastado la economía del continente,
¿Cuál es la importancia de un relato que dé cuenta
de lo que ha significado estas últimas décadas?
Ciertamente
los pueblos que tienen una historia y una narrativa colectiva muy fuerte son
los que están menos propensos a sufrir estos procesos de pérdida de poder. Como
es una crisis global hay una necesidad imperiosa de nuevos relatos que
reestablezcan las coordenadas.
Marquemos algunas señales de ruta para ir saliendo
de la conmoción.
Primero
hay que identificar las cosas más importantes que se han transferido al mercado
y que son de extrema importancia para las personas. Luego se debe reclamarlas
como propias: el agua, la energía, el alimento, la vivienda, la salud; cosas
que deben ser garantizadas y que son derechos de sobrevivencia y que no pueden
ser transadas en el mercado. También hay que considerar los bienes que permiten
que la democracia sobreviva, como los medios de comunicación y los procesos
electorales transparentes, en donde no haya corrupción.
Comments
Post a Comment