El gilipollas del mes
De una temporada esta parte no hago más que encontrarme con cromañones prepotentes con complejo mesiánico que creen que su misión en la vida es darnos lecciones a las mujeres precisamente sobre cómo ser mujeres, femeninas, amas de casa, estudiantes, profesionales de cualquier campo, heterosexuales, lesbianas, feministas, etcétera. Enteraos que te mandan mensajes privados en Facebook y correos electrónicos con citas feministas pro-vida (haberlas haylas) para abrirte los ojos al feminismo “auténtico y verdadero”. Enteraos que crean grupos sexistas en Facebook llamándote feminazi, te invitan a que te unas, cuando puntualizas que "feminazi" no es un insulto o que el feminismo no es lo mismo que el machismo te dicen que eres una histérica y se ofenden si los llamas sexistas. Enteraos que te dicen que tienes que cambiar tu forma de hablar y opinar si quieres gustarles a los hombres… porque obviamente no se han molestado en googlearte y leer que eres lesbiana (tienen tanto que corregirte y enseñarte que no les ha dado tiempo fíjate).
El último prepotente que sabe más que nadie de feminismo y por ende gilipollas del mes es Jesús Trillo-Figueroa que acaba de presentar en sociedad su libro La ideología del género soltando perlas como que "el feminismo se avergüenza de la mujer, por eso pretende convertirla en un tío" y alarmando sobre el "contenido ideológico homosexual» de los movimientos de género. En otras palabras, las feministas queremos que todas las mujeres sean tíos y lesbianas y, por esa regla de tres, las lesbianas somos tíos. Aquí hago un paréntesis para mirarme sorprendida la entrepierna a ver si me ha crecido algo después de mi salida de armario pero no, equivocado debe estar este santo varón porque por lo menos servidora sigue teniendo una vagina muy hermosa.
Jesús Trillo-Figueroa dijo además que el feminismo radical ya no tiene nada que hacer con la reivindicación de los derechos de la mujer. Se ve que me he perdido el memo donde han dicho que ya están conseguidos todos los objetivos del milenio que tienen que ver con las mujeres y todas las reivindicaciones de Beijing. Qué alejados de la realidad viven algunos. Cuando habla de “radical” me pregunto quién es este hombre para hablar de feminismo y/o grados de feminismo; habrá que ver a lo qué él llame "feminismo radical" (¿es radical que una mujer cobre lo mismo que un hombre por trabajar fuera de casa? ¿es radical que la mujer decida sobre su propio cuerpo? es radical que la mujer decida cuándo, cómo y con quién quiere ser madre?) y cómo piensa que tenemos tiempo de dedicarnos al radicalismo las feministas si dos minutos antes había dicho que queremos ser lesbianas digo tíos y por lo tanto es lógico deducir que se nos van los días mirándonos la entrepierna para ver si tenemos por fin un pene.
También animó a las mujeres «a recuperar el orgullo de ser mujer y el de ser madre» porque, claro, las feministas no tenemos familias, no somos madres y no estamos orgullosas de ser mujeres y las mujeres que deciden no tener hijos por las razones que sean no son mujeres completas ni normales porque no pueden sentirse orgullosas de lo que carecen. ¿Qué no te has enterado mujer? Si es que en lugar de decidir cuándo parimos y tener hijos, estamos demasiado ocupadas queriendo ser tíos, haciendo que otras feministas se conviertan en tíos y mirándonos la entrepierna unas a otra a ver a quién le crece antes el pene.
Para rematar la faena comparó al feminismo con el nazismo – por ser dos ideologías del odio. Sí, es que las feministas lo que predicamos es precisamente que las mujeres se líen a golpes o tiros con sus parejas ¿verdad? A lo más que llegamos es a recomendar clases de defensa personal, pero nunca he visto yo todavía a una feminista recomendarle a otra que le pegue una buena torta a su pareja para que entre en verea como sí siguen haciendo millones de hombres en persona y en foros de internet. Se ve que el buen hombre se quedó sin ideas para la presentación y tenía que meter pajilla polémica para ocupar tiempo y para que le hicieran publicidad a su libro en periódicos de poca monta. Si lo que quiere es publicidad gratuita y vender libros como la espuma, que se deje de sutilezas y directamente titule “Envidia de pene” a su próximo libro.
El último prepotente que sabe más que nadie de feminismo y por ende gilipollas del mes es Jesús Trillo-Figueroa que acaba de presentar en sociedad su libro La ideología del género soltando perlas como que "el feminismo se avergüenza de la mujer, por eso pretende convertirla en un tío" y alarmando sobre el "contenido ideológico homosexual» de los movimientos de género. En otras palabras, las feministas queremos que todas las mujeres sean tíos y lesbianas y, por esa regla de tres, las lesbianas somos tíos. Aquí hago un paréntesis para mirarme sorprendida la entrepierna a ver si me ha crecido algo después de mi salida de armario pero no, equivocado debe estar este santo varón porque por lo menos servidora sigue teniendo una vagina muy hermosa.
Jesús Trillo-Figueroa dijo además que el feminismo radical ya no tiene nada que hacer con la reivindicación de los derechos de la mujer. Se ve que me he perdido el memo donde han dicho que ya están conseguidos todos los objetivos del milenio que tienen que ver con las mujeres y todas las reivindicaciones de Beijing. Qué alejados de la realidad viven algunos. Cuando habla de “radical” me pregunto quién es este hombre para hablar de feminismo y/o grados de feminismo; habrá que ver a lo qué él llame "feminismo radical" (¿es radical que una mujer cobre lo mismo que un hombre por trabajar fuera de casa? ¿es radical que la mujer decida sobre su propio cuerpo? es radical que la mujer decida cuándo, cómo y con quién quiere ser madre?) y cómo piensa que tenemos tiempo de dedicarnos al radicalismo las feministas si dos minutos antes había dicho que queremos ser lesbianas digo tíos y por lo tanto es lógico deducir que se nos van los días mirándonos la entrepierna para ver si tenemos por fin un pene.
También animó a las mujeres «a recuperar el orgullo de ser mujer y el de ser madre» porque, claro, las feministas no tenemos familias, no somos madres y no estamos orgullosas de ser mujeres y las mujeres que deciden no tener hijos por las razones que sean no son mujeres completas ni normales porque no pueden sentirse orgullosas de lo que carecen. ¿Qué no te has enterado mujer? Si es que en lugar de decidir cuándo parimos y tener hijos, estamos demasiado ocupadas queriendo ser tíos, haciendo que otras feministas se conviertan en tíos y mirándonos la entrepierna unas a otra a ver a quién le crece antes el pene.
Para rematar la faena comparó al feminismo con el nazismo – por ser dos ideologías del odio. Sí, es que las feministas lo que predicamos es precisamente que las mujeres se líen a golpes o tiros con sus parejas ¿verdad? A lo más que llegamos es a recomendar clases de defensa personal, pero nunca he visto yo todavía a una feminista recomendarle a otra que le pegue una buena torta a su pareja para que entre en verea como sí siguen haciendo millones de hombres en persona y en foros de internet. Se ve que el buen hombre se quedó sin ideas para la presentación y tenía que meter pajilla polémica para ocupar tiempo y para que le hicieran publicidad a su libro en periódicos de poca monta. Si lo que quiere es publicidad gratuita y vender libros como la espuma, que se deje de sutilezas y directamente titule “Envidia de pene” a su próximo libro.
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