Reconocer el maltrato psicológico

Según un estudio realizado por las universidades de Oviedo y Sevilla el 70% de las jóvenes españolas de entre 16 y 21 años no saben reconocer el maltrato. No sé si el estudio se refiere a maltrato físico o psicológico pero me lo creo. Me lo creo y pienso que lo peor no es que las jóvenes estén así sino que nosotras, las de 30, las de 40, las de 50, las maduritas interesantes que tenemos información de sobra tampoco queramos verlo. Estamos programadas para ver determinados gestos y comportamientos que rayan lo patológico como gestos románticos que nos convencen de que la otra persona está enamorada de nosotras. Por poner un par de ejemplos: (a) en “Crepúsculo” Edward Cullen se pasa las noches entrando sigilosamente en el dormitorio de Bella, observándola mientras duerme y en lugar de verlo como allanamiento de morada, acoso y mirada-libidinosa-con-intención-de-violarte-matarte-violarte-y-descuartizarte, lo vemos como algo super romántico (oy tía romántico que te cagas); (b) en “Algo contigo” José Manuel Soto canta: “necesito controlar tu vida, saber quién te besa y quién te abriga” y se nos hace el coño agua pensando que la fulanita que nos gusta pueda querer tener algo con nosotras.

El maltrato físico es fácil de reconocer pero el psicológico es más difícil porque la línea que separa lo normal de lo patológico es a menudo muy delgada y si la otra persona nos gusta tendemos a ignorarla. Heartless Bitches International tiene desde hace años una lista de señales de alarma, cosas para poner pies en polvorosa en cuanto veamos dos o más cosas en una persona con la que estemos saliendo. A continuación hago traducción libre de algunos de sus puntos y añado otros de mi propia cosecha.

Señales de alarma:

1. Tu pareja hace que te sientas obligada a devolverle el favor que tu no le has pedido. Por ejemplo, casi no os conocéis y paga lo que te queda del coche para sorprenderte (un regalazo que pagarás caro si rompéis porque será capaz de llevarte a juicio para que le pagues “lo que le debes”), compra entradas para ver obras en Broadway, te lleva a cenar y se pasa la cena recordándote lo que le han costado las entradas y lanzándote indirectas sobre “el postre” que espera.

2. Hace que creas que es muy generosa, esplendorosa y rumbosa. Te lleva a restaurantes, obras de Broadway, conciertos… pero en el momento en el que os vais a vivir juntas u os casáis, se pone en plan rácana y tienes que justificar cada centavo que te gastas.

3. Utiliza el dinero para ganar influencia o atención pero no porque de verdad sea generosa. Por ejemplo, se gasta un dineral para asegurarse de que su nombre aparezca en la lista de benefactores de una ONG pero después es incapaz de prestarte un jersey o una mochila que no utilice.

4. Se esfuerza demasiado – os acabáis de conocer y quiere que le des tu teléfono, saber dónde vives, saber qué vas a hacer este fin de semana… te cocina, se ofrece a hacerte de chofer, insiste en pagar la comida o el café…

5. No acepta un no por respuesta – a pesar de que le has dicho que no quieres quedar para tomar café o comer, se entera que vas a estar en X conferencia/clase/película y se planta haciéndose la encontradiza (“¡qué casualidad! ¿tú por aquí?”). Mucho ojito con Facebook y aceptar invitaciones a eventos: facilita que te acosen.

6. Insiste en que quiere verte machaconamente, cuando le dices que sí desaparece y vuelve a reaparecer dos o tres semanas después sin dar ningún tipo de explicación y preguntándote si podéis veros – compara notas con tus amigas porque quizá os esté mandando los mismo mensajes de texto y los mismos mensajes privados en Facebook (palabra por palabra) a todas. A la hora de la verdad, no queda con ninguna. No tiene interés en quedar con ninguna de vosotras en la vida real porque es una enferma: se alimenta de toda la cyberatención que pueda conseguir.

7. Dice que todas las mujeres están locas: sus exes, sus compañeras de trabajo, su madre, sus tías… todas las mujeres tenemos un problema, menos ella claro.

8. Duerme mucho – casi constantemente – y utiliza la falta de sueño como excusa para saltarse comidas, compromisos e incluso dejar su trabajo.

9. Te da una de cal y una de arena. Lo pasáis muy bien cuando estáis juntas pero te cuesta la misma vida localizarla por teléfono, no responde tus llamadas o las responde tarde, mal y nunca. Esto no es que se esté haciendo la difícil o que esté "muy ocupada”, simple y llanamente es que tiene problemas mentales.

10. Admite haber pagado por tener sexo con una prostituta y no haber utilizado preservativos ni otro método de protección contra enfermedades e infecciones de transmisión sexual.

11. Se niega a utilizar preservativos, dental dams o algún otro método de protección contra enfermedades e infecciones de transmisión sexual. Te dice que no las necesita y que nunca las ha utilizado. Sal corriendo que como mínimo te puede pegar un herpes.

12. Maltrata a sus mascotas o te cuenta que en el pasado le ha hecho daño a sus mascotas.

13. Pone en peligro tu vida al conducir borracha o drogada contigo en el coche. Si le dices algo, se ríe de ti y te dice: “tranquila nena, yo controlo”.

14. Su único hobby es ver la televisión.

15. Te convierte en su “proyecto”. Sea tu forma de vestir, sea tu acento, sea tu corte de pelo, sea cómo hablas… eres un diamante en bruto y su trabajo es pulirte, quiere que mejores como si necesitases arreglo y/o te estuviese haciendo un favor.

16. En lugar de sincerarse y decirte cómo se siente a la cara, te enteras de que te pone a parir a tus espaldas.

17. Hay algo en ti que le molesta pero no te lo dice nunca directamente para que lo habléis e intentéis solucionarlo como haría cualquiera de tus amig@s. en lugar de eso, deja caer indirectas o manda una carta anónima a la columna de consejos de alguna revista esperando que la leas. Si no pillas las indirectas se cabrea contigo.

18. En su piso no tiene casi muebles ni cortinas. No acaba de mudarse, lleva allí años y quiere que seas tú la que elija el color de las paredes, las cortinas, los muebles, etcétera. Es decir, necesita una madre. Sal corriendo.

19. Si le dices que necesitas espacio, te monta un pollo diciéndote que pensaba que teníais una relación sin límites.

20. Cuando intentas explicarle tus límites, te dice cosas como que haces que se sienta mal consigo misma o que siempre estás intentando hundirla anímicamente.

21. Dejó a su ex de una forma increíblemente cruel como montándole un pollo delante de sus amigas o en el día de su boda. Te lo cuenta con pelos y señales, orgullosa, como queriendo impresionarte con su hazaña.

22. No le gusta que hables de tus ex parejas, especialmente que entres en detalles de sexo.

23. Te dice que tu ropa es demasiado ajustada, reveladora o provocativa independientemente de que de verdad lo sea. Hace lo mismo con el maquillaje.

24. Te das cuenta de que tienes un programa espía en el ordenador y de que ha intentado meterse en tu correo electrónico.

25. Te dice que no quieres que le hables de ella a nadie. Ni tus amigas ni tu familia ni tus compañeros de trabajo van a entender “lo vuestro”.

26. No se aclara: diaria o semanalmente está con crisis interna sobre si quiere seguir en una relación contigo.

27. Cuando estáis saliendo pero no vivís juntas se pone a mirar los papeles que puedas tener encima de cualquier mesa (facturas, cartas, notas) o lo que tengas en tu ordenador.

28. Quiere que te quedes embarazada en seguida – ojo que esto también nos pasa a las lesbianas; por lo menos en Nueva York les entra la perra de querer pagarte el tratamiento in-vitro y, ala, a parirles críos como conejas.

29. Llama a su madre veinte mil veces todos los días por cualquier cosa de nada que le haya pasado. Depende de ella para tomar cualquier decisión, por pequeña que sea.

30. Cuando habla por teléfono con su familia, se va a otra habitación o a la calle. Nunca habla con ellos delante de ti.

31. No habla de sus exes, pero las culpa de todo: querían su dinero, vivían sin dar un palo al agua mientras ella pagaba todas las facturas, le pusieron los cuernos, le jugaron malas pasadas, se quedaron con la casa, etc. Todas eran malas malísimas y ella una pobre víctima que no se merecía tanto maltrato.

32. Te dice que nunca ha tenido una relación serie y, después de iros a vivir juntas o casaros, te enteras de que tiene una o varias ex mujeres.

33. No le gusta ir a sitios como bares donde puedas ser el centro de atención para otras mujeres.

34. Habla de sus exes o de otras mujeres como “zorras”, “guarras” o “putas”.

35. Te hace regalos y cuando os peleáis pide que se los devuelvas. También te echa en cara las veces que te ha llevado a cenar o a obras de teatro sin que tu se lo pidieras.

36. Si tienes hijos, quiere que tus hijos la llamen mamá o papá en seguida.

37. Ha intentado (e incluso admitido) cabrearte sin un motivo real, sólo por divertirse.

38. Menciona que deberías sentirte afortunada por “ser una de las elegidas” ya que no deja que la gente se le acerque – sal corriendo.

39. Cuando te hace falta empatía y apoyo, sólo te dice que siente que te sientas de esa forma. O, peor aún, te dice que entiende cómo te sientes porque le pasó esto o aquello entrando en detalles y haciendo que la conversación se centre en ella.

40. Te dice que tiene un coeficiente intelectual muy alto y no mucha gente la entiende.

41. Sólo te dice algo que suena remotamente sincero cuando se emborracha… lo que sucede 5 noches a la semana. Te dice cosas que hace que creas que de verdad tiene ese lado tierno que has estado buscando en ella desde que la conoces: “eres tan buena”, “quiere que me quieran y querer”, “sabes que te quiero”, etcétera.

42. Es egoísta en la cama. Se preocupa sólo por alcanzar su placer y cuando estás con ella te sientes como si fueses su muñeca hinchable (de usar y tirar).

43. Es tímida en la cama – no es capaz de decirte qué quiere que le hagas, cómo le gusta que se lo hagas, qué quiere hacerte, etc. No jadea, no gime, no suspira… hace que sientas que se masturba con tu cuerpo mientras sus padres están en la habitación de al lado.

44. Si le preguntas por qué está tan callada, te dice que ella sólo dice lo que necesita ser dicho, menciona la belleza del silencio y te dice que no soporta a la gente que habla por hablar.

45. Cuando le preguntas por qué no puede abrirse y compartir sus emociones te pone cualquier excusa como estar programada para no sentir nada, estar estresada, su trabajo, etcétera.

46. Ella es una crítica de cine, ha hecho la carrera de historia y además es poeta. Te sientes intimidada por su lado artístico. Es inteligente, educada y habla bien. Al principio piensas que has tenido suerte por dar con una mujer tan estupenda. Después te paras a pensar que sus críticas y sus poemas son las únicas áreas de su vida que le apasionan.

47. Cuando le dices que algo te molesta, te contesta que no tenía ni idea. Repite este patrón una y otra vez como si fuese algo mono. Cuando te cabreas y le dices que estás harta de que haga lo mismo una y otra vez, te pone ojitos de cordero degollado y te dice que sabes que la quieres.

48. Te dice lo mucho que odia a su padre o a su madre, pero la ves hablando con ellos por teléfono todos los días.

49. Si vuestra relación no marcha como debe, no acepta ningún tipo de responsabilidad. Te dice que todo es culpa tuya por no hacer que la relación funcione, por no aceptarla como es, por tener una personalidad pasivo-agresiva, etcétera.

50. Su vida es un poco ambigua. Sientes que no la conoces del todo. Has conocido a su familia y a sus amigos pero sientes que te oculta algo. Nunca te habla de su pasado y si lo hace es sólo para usarlo como una excusa (i.e. soy {inserta aquí lo que proceda} porque el mundo me ha hecho así).

51. Hace comentarios machistas o lesbofobos.

52. Sabe demasiado. Al principio te encanta que sea tan educada y te intriga todas las cosas que sabe. Después te das cuenta de que todos sus conocimientos cimentan una paranoia. Siempre está intentando buscar justicia, probar que la gente se equivoca, sacar a relucir datos, encontrar ironías, descubrir conspiraciones, etcétera. Es todo parte de una forma de pensar en la que ella lo tiene todo bajo control y tú tienes que sentirte orgullosa de y/o agradecida por ser su pareja.

53. Cuando os peleáis te dice que te odia vehementemente. Por cierto, si en medio de una pelea se le ponen ojos de loca, se le nubla la vista y te da miedo – haz caso de tu instinto y sal corriendo. No racionalices ni justifiques su comportamiento. Sal corriendo. Ignorar esta señal de alarma te puede costar la vida.

54. Quiere que os acostéis en la primera cita y cuando le dices que no una par de veces sigue insistiéndote. Te dice que no va a aceptar un no por respuesta y te pregunta varias veces qué tiene que hacer para que cambies de opinión.

55. Quiere que te acuestes con ella cuando estás enferma sin importarle lo mal que te puedas sentir en ese momento. Ojo, estas también son de las que quieren que tengas sexo con ellas continuamente sin importar tu estado anímico o que no te apetezca.

56. Su tema de conversación favorito es lo oprimida que está por el mundo.

57. Sus historias cambian – te dice una cosa y a los veinte minutos te dice otra cosa diferente.

58. Si tiene más de 30 años no tiene coche, ni móvil y además ha cambiado de residencia y trabajo varias veces en el último año: sal corriendo.

59. Te cuenta historias de un pasado grandioso que no concuerdan ni entre ellas ni se corresponden con la realidad.

60. Durante la primera cita te dice que podría enamorarse de ti, que quiere que os caséis y que se convertirá a tu religión porque eres la mujer de su vida.

61. Aunque sufra de ansiedad o algún tipo de problema, no quiere recibir ayuda profesional. Cree que la terapia es un timo y prefiere que seas tú su confidente porque tú la vas a entender mucho mejor que “un loquero”.

62. Está en tensión constante e intenta hacer pasar su incapacidad para relajarse como una cualidad positiva de su carácter.

63. Siempre tiene un plan. No escucha a nada que la separe de su plan y rápidamente cambia el tema de conversación a sus objetivos sin hablar de las preocupaciones de la otra persona.

64. Te dice que te ve como la mujer que puedes llegar a ser combinándolo con declaraciones de amor. Esto suena muy romántico al principio como si quisiera darte alas para crecer o desarrollarte como persona pero de hecho significa que ve cosas que necesitas mejorar y ella va a ser la mujer que te arregle.

65. Se quiere hacer amiga de tus amigos inmediatamente, establecer relaciones de amistad con ellos no por ser simpática sino por tenerlos controlados y para que se pongan de su parte el día que tengáis alguna pelea.

66. Ha tenido un problema de drogadicción o alcoholismo en el pasado. Los adictos sustituyen una adición por otra. Hoy es alcohol, mañana puede ser el porno o juego. Con la de mujeres que hay por el mundo, ¿quién quiere cargar con alguien así? ¿para qué?

67. Tiene un hobby infantil (como coleccionar cosas de Hello Kitty, Barriguitas, etc.), señal de que no ha madurado.

68. Es muy competitiva y no sabe perder en los videojuegos, juegos de mesa o en algún deporte. Se calienta con nada, insulta a las personas que estén jugando con ella y cuando acaba el juego y ve que ha ofendido a alguien lo arregla diciendo que esa persona es una mala perdedora hipersensible.

69. Le dices que no a algo y te dice que eres una egoísta. En el 99% de los casos cuando una persona te llama “egoísta” en realidad quiere decir que te niegas a satisfacer alguna demanda egoísta e irracional por su parte.

70. Quiere que la apoyes en una campaña para desprestigiar a su ex.

71. Si la dejas, habla con tus amigos y tu familia para que intercedan y hagan que vuelvas con ella.

72. Resuelve cualquier problema que tengáis en la cama.

73. Rompe contigo por hacerte un favor, utilizando excusa como: “vas a ser muy desgraciada conmigo”, “necesitas ser libre”, “no estás preparada para tener una relación” y después te pide que volváis.

74. Hace algo totalmente inaceptable y no entiende que te moleste o te haya dolido. Tienes que explicarle conceptos de cortesía básica. Insiste en que estás haciendo una montaña de un grano de arena, eres muy sensible o no estás bien de la cabeza.

75. Te espera en el coche metiéndote prisa tocando la bocina o amenaza con dejarte tirada sabiendo perfectamente que todavía estás arreglándote. Se cabrea si no estás lista en el momento justo en el que ella está lista. Espera que tu vida se organice en torno a su horario. Debes levantarte cuando ella se levante e irte a la cama cuando ella se acueste. Si te quedas despierta hasta tarde o remoloneas, se “olvidará” de los planes que teníais para ese día o irá a la actividad que teníais programada con otra persona para castigarte.

76. Su forma de hablar, moverse, actuar… algo en ella hace que le dé repeluco a tus amigas o familia.

77. Tus amigas, familia y hasta el perro la odian.

78. Te deja tirada en alguna fiesta a la que hayáis ido juntas sin avisar ni explicarte dónde ha ido.

79. Te cuenta que su ex, esa que dejó por ti, no da un duro por vuestra relación para que te piques, le quieras demostrar que se equivoca y sigas en la relación.

80. Va a una película o concierto que tú tienes interés en ver con otra persona – planeándolo con cuidado para que no puedas ir con ellas.

81. Hace bromas de mal gusto sobre ti delante de otras personas y/o delante de ti. Si te quejas te dice que no sabes encajar una broma o que eres hipersensible.

82. La ves como un proyecto o un diamante en bruto. Tú eres la mujer que va a hacer que salga de su cascaron, sea menos tímida, se arregle más, actualice su vestuario, apruebe las oposiciones… si quieres cuidar de alguien, cómprate un perro o ten una hija pero no te vayas a vivir ni te cases con una mujer con una edad mental de 5 años. ¿Me entiendes?

83. Te habla de cómo busca a su alma gemela o media naranja que la complemente.

84. Al principio de la relación te cuenta casi todos o todos sus secretos más oscuros, cosas que (te dice) nunca le ha contado a nadie. Te emocionas pensando que habéis conectado y que es tu alma gemela pero desengáñate: lo hace con todas. Te previene sobre algún tipo de comportamiento anterior, diciéndote que está trabajando en dejar de comportarse de esa forma pero no lo tiene del todo controlado. Te dice que quizá tú seas la que de verdad la ayude a superar su pasado aunque no está segura. Esto abre la puerta a echarte la culpa si repite el comportamiento que sea estando contigo (“te lo advertí” o “sabias donde te metías, a mí qué me cuentas”).

85. Nunca te pide perdón o lo hace sin comprometerse a no volver a repetir lo que haya hecho mal o dando a entender que tú tienes la culpa de que haya hecho lo que sea.

86. No tiene amig@s del sexo contrario o no tiene amig@s. Punto.

87. Tiene mucha gente a la que llama “amigos” pero muy raramente los llama, sale o queda para hacer cosas con ellos.

88. Abandona a sus amistades cuando empezáis a salir, casi nunca las ve y nunca queda con ellas para centrarse única y exclusivamente en ti.

89. No tiene personalidad – siempre está de acuerdo contigo, hacéis lo que tú quieres y no sabe decirte que no.

90. No se responsabiliza de sus errores o problemas – la culpa es siempre de otra persona, de sus padres o de algún trauma de la infancia.

91. Se molesta si quieres pasar tiempo con alguien que no sea ella. No te deja tener tus propias amigas y poco a poco hace que pierdas el contacto con ellas. Insiste en que ella no necesita amigas porque tú lo eres todo para ella y para ti ella debería significar lo mismo.

92. Hace algo que te molesta o te duele, cuando le dices cómo te sientes te contesta que tus sentimientos no son responsabilidad suya. Si llega a disculparse, seguirá repitiendo el mismo comportamiento y te echara a ti la culpa.

93. No importa cuántas veces ni cómo te hayas disculpado – se acuerda de todos los errores y las veces que la has herido y te las echa en cara para justificar malos comportamientos.

94. Su visión de los hechos del pasado es totalmente diferente a la tuya. Si insistes, te ridiculiza y te dice que la que tiene “memoria selectiva” eres tú.

95. Tiene su apartamento hecho una pocilga y espera que “la mujer adecuada” se lo arregle y lo mantenga limpio.

96. (si vivís juntas) Se queja del desorden y la falta de limpieza como si fuese tu responsabilidad.

97. Para mujeres entre 30 y 50 años: tu pareja no tiene contacto con sus exes porque ninguna quiere saber nada de ella - mucho ojo con esto.

98. Se siente incómoda si hablas con tus exes.

99. Parece un cachorrillo perdido que necesita ayuda – aquí es cuando la que tiene que ir a terapia eres tú por sentirte atraída hacia alguien así.

100. Tiene un historial de abusos durante su infancia, a manos de sus padres o hermanos, especialmente (pero no limitado a) abusos sexuales, y no ha buscado ningún tipo de ayuda ni ha ido a terapia.

101. Eres su relación de rebote i.e. empezáis a salir antes de que haya pasado un año y medio después de su ultima relación de pareja.

102. Está viendo a otra mujer y se enamora de ti. Al principio te puede subir la moral pero acabará haciéndote lo mismo. Para ella enlazar una relación con otra es un circulo vicioso que no va a parar contigo.

103. Te dice todas las cosas en las que os parecéis y parece encontrar una cosa nueva cada día – es una encerrona. Te esta copiando para aparecer más atractiva ante tus ojos. Cuando pase la fase del enamoramiento te darás cuenta de que nunca le ha gustado el cine francés ni la comida paquistaní y tendrás que buscarte a alguien para ir contigo o dejar de ir si no quiere que tengas tus propias amistades.

104. Quiere que os caséis sin haber vivido juntas y sin haberos conocido durante más de dos años y medio. Mes arriba, mes abajo se ha demostrado que la fase hormonal del enamoramiento empieza a desaparecer al año y medio – entonces es cuando aparece la verdadera personalidad de cada una.

105. Empieza a hacer cosas que no cuadran con la mujer que tú crees conocer. Siempre nos portamos fenomenal al principio de una relación, intentamos impresionar y conquistar a la otra persona. Si su comportamiento empieza a cambiar o a ir para peor, déjala. No te aferres y esperes en vano a que la mujer de la que te enamoraste vuelva porque no lo hará.

106. Niega u olvida cualquier tipo de acuerdo financiero que tuvieseis como pagar el alquiler a medias o la cuota del gimnasio.

107. Insiste en que tengáis cuentas separadas pero, si ganas menos que ella, se queja de que no puedas mantener su ritmo de vida.

108. Parece demasiado buena para ser verdad (quizá lo sea: sal corriendo).

109. Siempre está depre y tiene multitud de excusas – su espalda, falta de luz, falta de sueño, no haber comido en todo el día…

110. Sufre de algún tipo de dolor crónico (como dolor de espalda) pero se niega en redondo a ir al médico y sigue usando ese dolor como excusa para su irritabilidad y mala educación.

111. Rechaza continuamente tus sugerencias sobre cosas que hacer, lugares a los que ir, películas que ver, etc.

112. Se olvida de cosas que debería saber después de estar contigo años como que eres alérgica a los cacahuetes o que simplemente no te gusta determinada comida (y te la cocina una y otra vez llamándote ingrata cuando no te la comes).

113. Le dices calmada y claramente lo que esperas y necesitas de la relación y te dice que estás siendo controladora, manipuladora o demasiado sensible.

114. Estáis saliendo de la fase del enamoramiento, ya no pasáis cada segundo del día juntas y tienes que pasarte el día asegurándole que todavía la quieres. Se queja de la falta de intensidad de vuestra relación dando a entender que es culpa tuya.

115. Al principio le interesaba muchísimo saber tu opinión sobre todo y ahora se muestra totalmente desinteresada hasta el punto de llegar a ser borde. No se molesta en escudarte por educación o cortesía. Se queja de que no habláis de ella lo suficiente, no la escuchas lo suficiente, no te interesa nada de lo que le interesa a ella…

116. Tienes que probar continuamente que eres digna de su atención o amor. Si le dices que no o no estás de acuerdo en algo, deja de hacerte caso.

117. Necesita reevaluar vuestra relación continuamente encontrando problemas o faltas que siempre son culpa tuya.

118. Tiene una personalidad camaleónica y presenta diferentes caras según con quien este. Si le preguntas por qué lo hace, se pone a la defensiva y te dice que su personalidad tiene muchas facetas y que tú no la aceptas como es.

119. Es anoréxica o bulímica.

120. Tiene más de 30 años y sigue viviendo con los padres. Su vida social gira en torno a sus padres.

121. Después de una o dos citas empieza a ponerse posesiva – te llama a todas horas, te manda regalos, se presenta en tu lugar de trabajo…

122. Su fondo de armario se compone de ropa promocional que haya conseguido gratis en diferentes eventos publicitarios o no se ha comprado ropa nueva en 10 años.

123. Colecciona armas de fuego.

124. Te dice cosas como: “lo eres todo para mí” o “no puedo vivir sin ti”.

125. No puede conservar un puesto de trabajo durante más de tres meses.

126. En un restaurante, le grita al camarero si la carne no está bien hecha y se muestra orgullosa del pollo que ha montado

127. Si te dice que ni su madre la aguanta, sal corriendo y no mires atrás.

128. Tenéis broncas increíbles por cosas triviales que se resuelven tan rápidamente como aparecen. Después se deshace en disculpas y te dice cosas que las dos tenéis que cambiar.

129. Se alegra cuando te peleas con alguna de tus amigas o algún miembro de tu familia.

130. Empieza sus frases con “si te digo la verdad”, lo que quiere decir que está mintiendo.

131. Esta siguiendo alguna dieta exótica y extraña que limita sus salidas a restaurantes y su vida social. Este tipo de mujeres pueden limitar tus horizontes sociales y aislarte rápidamente.

132. Tiene algún problema médico como diabetes y se niega a comportarse como una adulta responsable yendo al médico, inyectándose insulina si la necesita, comiendo sano y haciendo ejercicio.

133. Tiene algún problema de adicción al alcohol o a las drogas y/o problema psicológico (como ser bipolar). Sigue el tratamiento el tiempo suficiente para que os vayáis a vivir juntas u os caséis. Después deja de tomarse la medicación para la bipolaridad y vuelve a beber y/o drogarse.

134. Parece tímida, callada y modosita pero grita como una loca cuando ve partidos de fútbol en la televisión o hablando de alguna injusticia social. Esto puede ser indicio de que tenga un problema para controlar su temperamento y de rienda suelta a su agresividad en privado.

135. Va de Madre Teresa por la vida – bien porque su profesión esté relacionada con el servicio a los demás (médico, enfermera, profesora, etc) bien porque sea voluntaria en varias organizaciones. Hay muchas mujeres que van de madres teresa por la vida y luego son unas cabronas de puertas para adentro.

136. Has leído esta lista y cuando has visto algo que pueda aplicarse a tu pareja te has dicho a ti misma: “bueno, hace esto y aquello pero nosotras somos diferentes porque…” o, peor aún, “hace esto y aquello pero es culpa mía”.

Heartless Bitches International
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