Mes Contra La Violencia Sexual en EEUU 2010
En abril se celebra el Mes Contra la Violencia Sexual en EEUU. Este año la campaña tiene como lema “Prevenir la Violencia Sexual...en nuestros Campus Universitarios”.
Según SAAM:
- Entre el 20% y el 25% de las universitarias serán víctimas de violaciones o intentos de violación durante su carrera (Fisher, Cullen y Turner, 2000).
- 9 de cada 10 víctimas universitarias de violación y abuso sexual conocían a su agresor (Fisher y colaboradores).
- Casi el 12.8% de las violaciones, el 35% de los intentos de violación y el 22.9% de las amenazas de violación ocurrieron durante una cita (Fisher, Cullen y Turner, 2000).
- Sólo el 12% de las universitarias denuncian su violación a la policía (Kilpatrick y colaboradores, 2007). Las razones que llevan a las víctimas a no denunciar el abuso sexual incluyen: miedo a su agresor, miedo a que se dude de su palabra y falta de confianza en el sistema.
- El alcohol es la droga más utilizada en los casos de violación. Ojo que el consumo de alcohol por parte de la víctima o el agresor no reduce la responsabilidad del agresor por el acoso, sobeteo y/o violación.
Como otros años, SAAM repartirá folletos, pegatinas y materiales durante todo el mes de abril. Además, ha preparado una serie de documentos para que la dirección, el profesorado y el personal sanitario de las universidades sepa cómo prevenir, reconocer y actuar en caso de violación de alguna de sus estudiantes.
PAUTAS PARA PROFESORES
- Escuchar y no juzgar – escuchar a una víctima es lo más importante que puede hacerse. Nadie merece ser víctima de violencia, independientemente de las circunstancias del entorno. No hay que culpar a la víctima ni hacerle preguntas que podrían insinuar que es culpable como “¿cuánto habías bebido?” o “¿por qué no llamaste a la policía?”. En cambio, se debe ofrecer apoyo con frases afirmativas como: “siento que esto te haya sucedido. Gracias por contármelo». Hay que hacerle saber a la víctima que ella o él no es culpable de lo que sucedió.
- Decirle a la víctima que la cree – las víctimas de agresiones sexuales suelen encontrarse con incredulidad cuando deciden contarle a alguien que las han violado o agredido sexualmente. En la mayoría de los casos, han perdido la confianza en la persona a la que se lo han contado y no las ha creído y pueden mostrarse reticentes a contarle a otra persona lo que les ha pasado. Una profesora (o profesor) no es un policía, es una persona con la que la víctima debe poder desahogarse.
- Poner a la víctima en contacto con recursos de la universidad y/o centros de atención a personas que han sufrido una agresión sexual – no se trata de que tod@s l@s professor@s sean expert@s en violencia sexual sino de que tengan a mano una lista de recursos y oficinas a donde puedan referir a las víctimas de violaciones y/o agresiones sexuales.
- Aprender y seguir las normas de la universidad – muchas universidades norteamericanas tienen un protocolo, unos pasos predeterminados a seguir en casos de agresión sexual y/o violación. Los profesores deben estar familiarizados con los pasos a seguir, tramites, informes y/o formularios que deban rellenarse siempre omitiendo cualquier tipo de dato que pueda identificar a la víctima.
- Ser flexible – si la víctima de una agresión sexual y/o violación es su alumn@, los profesores deben ser un poquito flexibles con el plazo de entrega de los trabajos e incluso examenes porque las víctimas pueden faltar a clase o no hacer sus examenes a consecuencia de la violación.
PAUTAS PARA PERSONAL SANITARIO
En muchas universidades el personal sanitario se reduce a dos o tres enfermeras que se van turnando. En algunas universidades, tienen médicos. En otras, sobre todo si se estudia la carrera de Medicina, tienen sus propios hospitales para que los estudiantes hagan prácticas.
- Colocar materiales de información sobre violencia sexual y recursos locales para las víctimas en la sala de espera de la enfermería/centro de salud universitario.
- Agregar al formulario de admisión a la enfermería/centro de salud universitario preguntar para detectar una posible agresión sexual, acoso y violencia doméstica o durante las citas.
- Sentirse cómod@ para hablar con sus pacientes sobre sexo e inspirar la confianza necesaria para que una víctima de violencia sexual le cuente que ha sido violada/agredida.
- Dirigir a las víctimas de violación hacia l@s profesionales adecuados para reunir las pruebas forenses necesarias y para que les administren el tratamiento que necesiten. Si no tienen forense ni tratamientos de prevención de transmisión de enfermedades/infecciones sexuales, tener contactos en los centros locales de crisis contra la violación para obtener más información sobre esos servicios y/o dirigir allí a las víctimas.
- Asegurarse de que las víctimas tengan acceso las 24 horas al tratamiento, ya sea en la universidad o a través de los servicios médicos de la comunidad.
- Proponer y/o participar en esfuerzos conjuntos entre la universidad y la comunidad local para acabar con la violencia sexual en la zona y ayudar a las víctimas.
- Patrocinar o participar en actos de prevención y educación sobre violencia sexual.
PAUTAS PARA LA DIRECCIÓN
Normas dirigidas a las personas responsables de la toma de decisiones y lideres/as de las universidades:
- Predicar con el ejemplo – ser respetuos@ con sus compañer@s de trabajo, miembr@s del personal y estudiantes.
- Intervenir cuando vea alguna conducta inadecuada – no tolerar comentarios sexistas, bromas de mal gusto sobre violación, etc.
- Repasar las normas sobre conducta sexual en su universidad y/o crearlas. No todas las universidades (especialmente las españolas) tienen manuales sobre violencia sexual y la obligación de cada miembro (desde la dirección hasta los estudiantes) de respetarlas. Es importante que tod@s l@s miembr@s de la comunidad universitaria sepan que son responsables de acabar con la violencia sexual en su universidad.
- Repasar las normas internas sobre acoso sexual y/o crear unas normas en caso de que todavía no las tuvieran.
- Educar a sus docentes – ponerse en contacto con algún centro de crisis contra la violación local y asegurarse de que el personal universitario (docente y no docente) reciba algún tipo de entrenamiento para prevenir la violencia sexual y ayudar a las víctimas.
- Realizar cursos de reciclado anuales sobre cómo ayudar a las víctimas de agresiones sexuales para el personal docente y no docente.
- Crear un comité de trabajo formado por profesores, estudiantes y personal no docente para que creen y desarrollen campañas de prevención y educación sobre agresiones sexuales.
- Adoptar una postura firme para que tod@s l@s miembr@s de la comunidad universitaria sepan que no se tolerará la violencia sexual en su universidad.
Según SAAM:
- Entre el 20% y el 25% de las universitarias serán víctimas de violaciones o intentos de violación durante su carrera (Fisher, Cullen y Turner, 2000).
- 9 de cada 10 víctimas universitarias de violación y abuso sexual conocían a su agresor (Fisher y colaboradores).
- Casi el 12.8% de las violaciones, el 35% de los intentos de violación y el 22.9% de las amenazas de violación ocurrieron durante una cita (Fisher, Cullen y Turner, 2000).
- Sólo el 12% de las universitarias denuncian su violación a la policía (Kilpatrick y colaboradores, 2007). Las razones que llevan a las víctimas a no denunciar el abuso sexual incluyen: miedo a su agresor, miedo a que se dude de su palabra y falta de confianza en el sistema.
- El alcohol es la droga más utilizada en los casos de violación. Ojo que el consumo de alcohol por parte de la víctima o el agresor no reduce la responsabilidad del agresor por el acoso, sobeteo y/o violación.
Como otros años, SAAM repartirá folletos, pegatinas y materiales durante todo el mes de abril. Además, ha preparado una serie de documentos para que la dirección, el profesorado y el personal sanitario de las universidades sepa cómo prevenir, reconocer y actuar en caso de violación de alguna de sus estudiantes.
PAUTAS PARA PROFESORES
- Escuchar y no juzgar – escuchar a una víctima es lo más importante que puede hacerse. Nadie merece ser víctima de violencia, independientemente de las circunstancias del entorno. No hay que culpar a la víctima ni hacerle preguntas que podrían insinuar que es culpable como “¿cuánto habías bebido?” o “¿por qué no llamaste a la policía?”. En cambio, se debe ofrecer apoyo con frases afirmativas como: “siento que esto te haya sucedido. Gracias por contármelo». Hay que hacerle saber a la víctima que ella o él no es culpable de lo que sucedió.
- Decirle a la víctima que la cree – las víctimas de agresiones sexuales suelen encontrarse con incredulidad cuando deciden contarle a alguien que las han violado o agredido sexualmente. En la mayoría de los casos, han perdido la confianza en la persona a la que se lo han contado y no las ha creído y pueden mostrarse reticentes a contarle a otra persona lo que les ha pasado. Una profesora (o profesor) no es un policía, es una persona con la que la víctima debe poder desahogarse.
- Poner a la víctima en contacto con recursos de la universidad y/o centros de atención a personas que han sufrido una agresión sexual – no se trata de que tod@s l@s professor@s sean expert@s en violencia sexual sino de que tengan a mano una lista de recursos y oficinas a donde puedan referir a las víctimas de violaciones y/o agresiones sexuales.
- Aprender y seguir las normas de la universidad – muchas universidades norteamericanas tienen un protocolo, unos pasos predeterminados a seguir en casos de agresión sexual y/o violación. Los profesores deben estar familiarizados con los pasos a seguir, tramites, informes y/o formularios que deban rellenarse siempre omitiendo cualquier tipo de dato que pueda identificar a la víctima.
- Ser flexible – si la víctima de una agresión sexual y/o violación es su alumn@, los profesores deben ser un poquito flexibles con el plazo de entrega de los trabajos e incluso examenes porque las víctimas pueden faltar a clase o no hacer sus examenes a consecuencia de la violación.
PAUTAS PARA PERSONAL SANITARIO
En muchas universidades el personal sanitario se reduce a dos o tres enfermeras que se van turnando. En algunas universidades, tienen médicos. En otras, sobre todo si se estudia la carrera de Medicina, tienen sus propios hospitales para que los estudiantes hagan prácticas.
- Colocar materiales de información sobre violencia sexual y recursos locales para las víctimas en la sala de espera de la enfermería/centro de salud universitario.
- Agregar al formulario de admisión a la enfermería/centro de salud universitario preguntar para detectar una posible agresión sexual, acoso y violencia doméstica o durante las citas.
- Sentirse cómod@ para hablar con sus pacientes sobre sexo e inspirar la confianza necesaria para que una víctima de violencia sexual le cuente que ha sido violada/agredida.
- Dirigir a las víctimas de violación hacia l@s profesionales adecuados para reunir las pruebas forenses necesarias y para que les administren el tratamiento que necesiten. Si no tienen forense ni tratamientos de prevención de transmisión de enfermedades/infecciones sexuales, tener contactos en los centros locales de crisis contra la violación para obtener más información sobre esos servicios y/o dirigir allí a las víctimas.
- Asegurarse de que las víctimas tengan acceso las 24 horas al tratamiento, ya sea en la universidad o a través de los servicios médicos de la comunidad.
- Proponer y/o participar en esfuerzos conjuntos entre la universidad y la comunidad local para acabar con la violencia sexual en la zona y ayudar a las víctimas.
- Patrocinar o participar en actos de prevención y educación sobre violencia sexual.
PAUTAS PARA LA DIRECCIÓN
Normas dirigidas a las personas responsables de la toma de decisiones y lideres/as de las universidades:
- Predicar con el ejemplo – ser respetuos@ con sus compañer@s de trabajo, miembr@s del personal y estudiantes.
- Intervenir cuando vea alguna conducta inadecuada – no tolerar comentarios sexistas, bromas de mal gusto sobre violación, etc.
- Repasar las normas sobre conducta sexual en su universidad y/o crearlas. No todas las universidades (especialmente las españolas) tienen manuales sobre violencia sexual y la obligación de cada miembro (desde la dirección hasta los estudiantes) de respetarlas. Es importante que tod@s l@s miembr@s de la comunidad universitaria sepan que son responsables de acabar con la violencia sexual en su universidad.
- Repasar las normas internas sobre acoso sexual y/o crear unas normas en caso de que todavía no las tuvieran.
- Educar a sus docentes – ponerse en contacto con algún centro de crisis contra la violación local y asegurarse de que el personal universitario (docente y no docente) reciba algún tipo de entrenamiento para prevenir la violencia sexual y ayudar a las víctimas.
- Realizar cursos de reciclado anuales sobre cómo ayudar a las víctimas de agresiones sexuales para el personal docente y no docente.
- Crear un comité de trabajo formado por profesores, estudiantes y personal no docente para que creen y desarrollen campañas de prevención y educación sobre agresiones sexuales.
- Adoptar una postura firme para que tod@s l@s miembr@s de la comunidad universitaria sepan que no se tolerará la violencia sexual en su universidad.
Comments
Post a Comment