Si cuando yo digo que la justicia española es un cachondeo…
En España te drogan y te violan pero no hay violación. Incluso con el violador admitiendo que te ha violado, no hay violación. Que alguien me lo explique. En Burriana (Castellón) acaban de absolver a un violador confeso porque no ha quedado suficientemente acreditada la violación. Violó a su víctima mientras dormía no profundamente sino drogadita hasta las cejas. Es decir, sin posibilidad de despertarse, defenderse, llenar a su violador de arañazos y provocar que él la moliera a palos o que la matara. Esta sentencia absolutoria confirma lo que vengo sospechando desde hace tiempo: que los jueces españoles padecen lo que yo llamo el síndrome de Bernarda Alba y no se creen una violación a no ser que llegues a comisaria medio muerta o ya cadáver.
En el verano del 2010 una mujer bebió agua que le dio su novio, notó un sabor raro, se lo dijo pero él no probó el agua ni al dársela ni al decirle ella nada. La mujer se quedó dormida y amaneció a las 4 de la madrugada desnuda y con rastros de semen. El novio le pidió perdón en ese mismo momento y le dijo que lo había hecho para tener un hijo. Ella le denunció, claro. No iba a darle las gracias. Rompió con él, lo denunció a la policía y el tema ha ido a juicio no porque a ella se la crea más o menos (que ya se sabe que en España el testimonio de una mujer vale lo mismo que en Afganistán i.e. menos de la mitad que el testimonio de un hombre), no. El tema ha llegado a juicio porque el violador declaró en su día ante la policía y en el juicio ha repetido que se puso encima de su novia mientras ella dormía, la penetró uno o dos centímetros y eyaculó en cuestión de segundos. Si eso no es una violación, que venga Dios y lo vea.
Para más inri la noticia está corriendo como la pólvora por los mentideros machistas (twitter, Facebook, blogs variados) como ejemplo de denuncia falsa y mujer maquiavélica que quiere vengarse de un hombre. Por no hablar de las bromitas sobre los dos centímetros “escasos”. A ver cuando nos enteramos de que una violación es una violación te metan dos o diez centímetros de polla.
En el verano del 2010 una mujer bebió agua que le dio su novio, notó un sabor raro, se lo dijo pero él no probó el agua ni al dársela ni al decirle ella nada. La mujer se quedó dormida y amaneció a las 4 de la madrugada desnuda y con rastros de semen. El novio le pidió perdón en ese mismo momento y le dijo que lo había hecho para tener un hijo. Ella le denunció, claro. No iba a darle las gracias. Rompió con él, lo denunció a la policía y el tema ha ido a juicio no porque a ella se la crea más o menos (que ya se sabe que en España el testimonio de una mujer vale lo mismo que en Afganistán i.e. menos de la mitad que el testimonio de un hombre), no. El tema ha llegado a juicio porque el violador declaró en su día ante la policía y en el juicio ha repetido que se puso encima de su novia mientras ella dormía, la penetró uno o dos centímetros y eyaculó en cuestión de segundos. Si eso no es una violación, que venga Dios y lo vea.
Para más inri la noticia está corriendo como la pólvora por los mentideros machistas (twitter, Facebook, blogs variados) como ejemplo de denuncia falsa y mujer maquiavélica que quiere vengarse de un hombre. Por no hablar de las bromitas sobre los dos centímetros “escasos”. A ver cuando nos enteramos de que una violación es una violación te metan dos o diez centímetros de polla.
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