Cuando veas las barbas de tu vecino cortar...
Hace años me leí en The Guardian un articulo muy interesante sobre la prohibición a los periódicos malasios de utilizar la palabra "alá" porque se entendía que podía ofender a la población musulmana y además se entendía que la palabra "alá" pertenencia únicamente a l@s musulmanes – cuando en Malasia hay musulmanes, cristianos, budistas, hindús y animistas que siempre han usado esa palabra porque "alá" simplemente quiere decir “dios” en árabe y si hablan en árabe lo lógico es que utilicen esa palabra para referirse al dios que corresponda.
Es curioso porque haciendo limpia de papeles me he encontrado con el artículo que me lo debí imprimir pedir que me lo imprimieran en la oficina hace la tira de años y también cuentan las dos etapas del programa islamista:
1. Primera etapa: buscar la aplicación de leyes islámicas para l@s ciudadan@s musulmanes asegurando a l@s politic@s de turno que esas leyes no afectarían a la población no musulmana. En Malasia legalizaron tribunales paralelos regidos por la sharia en los años 80 y de ahí esos polvos vienen ahora estos lodos. En los últimos años en Malasia las mujeres que se pongan tacones o lleven los labios pintados se arriesgan a que las multen y a que en comisaria las culpen a ellas de su violación, los bares tiene prohibido servir alcohol a sus clientes (musulmanes o no) y si te pillan bebiendo alcohol te pueden caer una multa y castigos físicos (varazos o latigazos).
2. Segunda etapa: aplicar esas leyes islámicas al resto de la población. Así es como se llega a que un periódico cristiano no pueda usar la palabra "alá", una viuda musulmana tenga que enterrar a su marido hindú bajo los ritmos musulmanes, a una pareja hindú se le quiten sus 6 hijos para que sean criados como musulmanes por otra familia o por el estado, las mujeres que se pongan tacones o lleven los labios pintados se arriesguen a que las multen y a que en comisaria las culpen a ellas de su violación, cualquiera esté expuest@ a ser detenido en un bar por beber alcohol – y ojo que no es que sólo le den varazos o latigazos a l@s musulman@s, es que están multando y castigando físicamente a la gente por beber alcohol primero y preguntándoles después de qué confesión religiosa son. Tremendo.
Y titulo este post “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…” porque Malasia nos pilla un poquito lejos pero tenemos varios casos muy cerca. En Inglaterra hay grupos que reivindican su “derecho” a no integrarse en la sociedad británica, su “derecho” a tener su propia moneda y su “derecho” a que el resto de Inglaterra adopte el islam como religión mayoritaria y la sharia como sistema legal. Por no hablar de Alemania donde están violando, torturando y asesinando a niñas “gentiles”; Holanda donde se cargaron a Theo Van Gogh y de donde Ayaan Hirsi Ali tuvo que salir por piernas por dirigir y escribir respectivamente el guión de un corto que musulmanes de todo el mundo consideraron ofensivo; etcétera, etcétera, etcétera. Ni siquiera nos tenemos que ir fuera de España: desde imanes machistas promoviendo la separación y discriminación de sexos a el maltrato pasando por la creación de un partido político islamista (PRUNE) que a día de hoy sigue sin página web oficial, que en la página de Facebook no explica su ideario y cuyo presidente dijo en una entrevista hace años que él es un musulmán modeLno pero, si su mujer se pone minifalda, él se divorcia y las ablaciones de clítoris no tienen nada de malo mientras no se hagan en territorio español. En definitiva, nos la están metiendo doblada y no nos queremos dar cuenta.
Es curioso porque haciendo limpia de papeles me he encontrado con el artículo que me lo debí imprimir pedir que me lo imprimieran en la oficina hace la tira de años y también cuentan las dos etapas del programa islamista:
1. Primera etapa: buscar la aplicación de leyes islámicas para l@s ciudadan@s musulmanes asegurando a l@s politic@s de turno que esas leyes no afectarían a la población no musulmana. En Malasia legalizaron tribunales paralelos regidos por la sharia en los años 80 y de ahí esos polvos vienen ahora estos lodos. En los últimos años en Malasia las mujeres que se pongan tacones o lleven los labios pintados se arriesgan a que las multen y a que en comisaria las culpen a ellas de su violación, los bares tiene prohibido servir alcohol a sus clientes (musulmanes o no) y si te pillan bebiendo alcohol te pueden caer una multa y castigos físicos (varazos o latigazos).
2. Segunda etapa: aplicar esas leyes islámicas al resto de la población. Así es como se llega a que un periódico cristiano no pueda usar la palabra "alá", una viuda musulmana tenga que enterrar a su marido hindú bajo los ritmos musulmanes, a una pareja hindú se le quiten sus 6 hijos para que sean criados como musulmanes por otra familia o por el estado, las mujeres que se pongan tacones o lleven los labios pintados se arriesguen a que las multen y a que en comisaria las culpen a ellas de su violación, cualquiera esté expuest@ a ser detenido en un bar por beber alcohol – y ojo que no es que sólo le den varazos o latigazos a l@s musulman@s, es que están multando y castigando físicamente a la gente por beber alcohol primero y preguntándoles después de qué confesión religiosa son. Tremendo.
Y titulo este post “cuando veas las barbas de tu vecino cortar…” porque Malasia nos pilla un poquito lejos pero tenemos varios casos muy cerca. En Inglaterra hay grupos que reivindican su “derecho” a no integrarse en la sociedad británica, su “derecho” a tener su propia moneda y su “derecho” a que el resto de Inglaterra adopte el islam como religión mayoritaria y la sharia como sistema legal. Por no hablar de Alemania donde están violando, torturando y asesinando a niñas “gentiles”; Holanda donde se cargaron a Theo Van Gogh y de donde Ayaan Hirsi Ali tuvo que salir por piernas por dirigir y escribir respectivamente el guión de un corto que musulmanes de todo el mundo consideraron ofensivo; etcétera, etcétera, etcétera. Ni siquiera nos tenemos que ir fuera de España: desde imanes machistas promoviendo la separación y discriminación de sexos a el maltrato pasando por la creación de un partido político islamista (PRUNE) que a día de hoy sigue sin página web oficial, que en la página de Facebook no explica su ideario y cuyo presidente dijo en una entrevista hace años que él es un musulmán modeLno pero, si su mujer se pone minifalda, él se divorcia y las ablaciones de clítoris no tienen nada de malo mientras no se hagan en territorio español. En definitiva, nos la están metiendo doblada y no nos queremos dar cuenta.
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