Montreal: Participa en la Primera Conferencia por un Movimiento Feminista Proletario
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traducción libre
Montreal
acogerá la Primera Conferencia por un Movimiento Feminista Proletario
Estamos
convocando a un movimiento dinámico que reúna una multitud de grupos y
colectivos de acuerdo con principios y objetivos de lucha comunes.
Para
esta conferencia inaugural, invitamos a mujeres trabajadoras de todas las
edades y de diversos orígenes, mujeres indígenas, mujeres que están en paro,
así como de las estudiantes pobres, proletarias trans y queer, para discutir y
votar un borrador de manifiesto. Este manifiesto servirá como la base de unidad
para el establecimiento de los grupos feministas proletarios en Canadá, sea en
barrios, ciudades o regiones.
Creemos
que hay una necesidad urgente de consolidar y unificar a las mujeres del
proletariado y sus aliados en el reconocimiento de la realidad material de la
lucha de clases y, por lo tanto, la
necesidad de vincular la lucha por la liberación de la mujer con la lucha
contra la explotación capitalista e imperialista.
Esto
es lo que queremos decir con "feminismo proletario"
Entremos
o no en el actual debate entre las feministas sobre la "laicidad" de
la Carta de Valores de Quebec, la cuestión de la explotación sexual y la prostitución,
las recientes elecciones en Canadá donde ahora las mujeres llevan las 5 provincias
más ricas de este país ... mientras más y más mujeres están cayendo en la
pobreza al mismo tiempo… estos hechos se nos están acercando. Existen
diferencias profundas en las realidades materiales de las mujeres, y éstas
determinan el grado en que las mujeres están dispuestas a luchar, de una manera
u otra, por un cambio fundamental en el orden existente.
Es
sobre todo esta voluntad de cambiar el orden existente la que nos debe unir en
la lucha hasta el final por la emancipación de todas las mujeres, en especial
las más explotadas y oprimidas. En la actualidad no existe ningún movimiento
feminista real en la arena política. Durante los últimos 20 años el feminismo
existía principalmente en forma de servicios o grupos de presión, en las
instituciones oficiales, en el mundo académico y entre las corrientes burguesas,
pero rara vez existió un feminismo de lucha real. En palabras de la socióloga
estadounidense Barbara Epstein: "El feminismo de hoy se ha convertido más
en una idea que en un movimiento, una idea que carece de la calidad visionaria
que alguna vez tuvo . "
Y es
precisamente porque este "feminismo histórico", que pretendía
unificar a todas las mujeres sobre la base única del género sin tener en cuenta
ninguna otra condición, ha alcanzado los límites de lo que puede ofrecer que
estamos llamando a la creación de un nuevo movimiento. Este movimiento se
aplicaría a las múltiples realidades de las mujeres en el mundo imperialista de
hoy y a la realidad capitalista en un país rico como Canadá.
Se nos recuerda
la naturaleza imperialista de Canadá:
- donde
las mujeres indígenas siguen viviendo en condiciones de pobreza indecible y
están siendo asesinadas cada día mientras nadie se preocupa por ellas;
- donde
Canadá apoya y participa en guerras injustas de dominación;
- donde
las empresas prosperan, explotando las mujeres aquí y en otros lugares,
destruyendo y matándolas todos los días, obligando a cientos de millones de
mujeres a migrar y así transformando profundamente sus vidas y las de sus familias;
- donde
la crisis económica mundial exacerba la vulnerabilidad de las pobres, donde las
mujeres son la inmensa mayoría entre l@s que ganan el salario mínimo, entre l@s
que trabajan a tiempo parcial y entre l@s padres y madres solter@s.
- donde
los escasos avances en la vivienda social, la educación y la salud están
constantemente bajo ataque, donde las condiciones de vida se deterioran aún más
sobre todo entre las mujeres con discapacidades, las ancianas y las familias
monoparentales;
- donde
se trivializan la prostitución, la explotación sexual y la trata con fines
sexuales;
- donde
la violencia contra la mujer (sea verbal, física o psicológica) es parte de
nuestro día a día;
- donde
el sexismo se exhibe a toda página en publicidad, programas de televisión y medios
de comunicación;
- donde
en la realidad social, aunque sea más compleja, la clase que lo tiene todo
continua oponiéndose a la clase que no tiene nada;
- donde
la clase explotadora también incluye a mujeres que dirigen partidos políticos,
gobiernos e imperios financieros como Wal-Mart, el Banco Laurentian, Sun Life
Financial, Suncor Energy, la Federación de Cámaras de Comercio y el grupo
Desjardins.
Aparentemente
nada ha cambiado para las mujeres proletarias, incluso con la sustitución de
los explotadores de sexo masculino por explotadoras…
Para
aquellas entre nosotras que promovemos el feminismo proletario, la lucha por la
liberación de la mujer es inseparable de la lucha política general contra el
capitalismo y por el poder de los pueblos, es decir, por el poder proletario.
Ambas cosas van de la mano. Una no puede existir sin la otra.
Las
organizaciones revolucionarias o anticapitalistas requieren de la participación
de las mujeres proletarias en la lucha para transformar la sociedad. Si
queremos luchar por una sociedad socialista, igualitaria, libre de explotación,
entonces las mujeres deben estar al frente.
Del
mismo modo, un movimiento feminista, aunque sea proletario, no puede
transformar la sociedad sin participar plenamente en la construcción de un
movimiento revolucionario para luchar contra el capitalismo.
Un
lugar para la educación, la organización y la lucha
Para
que estas mujeres participen en un proyecto revolucionario, necesitamos
organizaciones hechas para ellas, donde no sólo pueden transformarse mediante
la lucha, pero también tomar medidas efectivas para acabar con las conductas
opresivas y sexistas que las rodean. Necesitamos lugares donde las mujeres
puedan expresarse libremente, hablar de su opresión o la violencia a la que son
sometida, aprender a ser asertivas, hablar sobre política y a luchar en
igualdad de condiciones que los hombres.
Las
mujeres deben defender su derecho a expresarse, a luchar y a participar
plenamente, a organizarse y desarrollar su liderazgo en la lucha. Estas son las
metas para el tipo de grupo feminista proletario que buscamos.
En
esta conferencia inaugural hacemos un llamamiento a las mujeres para unirse en
torno a un manifiesto por un movimiento
feminista proletario.
Queremos
construir nuevos frentes, grupos o
colectivos proletarios feministas:
- que
movilizarán, en un gobierno abiertamente anticapitalista y con perspectiva de
clase, a mujeres de orígenes diversos, empleadas o en paro, queer y trans, y cualquier
tipo de activista comprometida en la lucha contra todas las opresiones
especificas incluyendo género, sexualidad o raza;
- que desarrollarán
demandas que satisfagan las necesidades específicas de las mujeres en sus
comunidades a través de la investigación y el debate;
- que luchará
a través de la acción política (manifestaciones, llamadas, rallyes y acciones
de todo tipo) en contra de los ataques a los derechos de la mujer desde una
perspectiva de clase;
- que
lideraran la lucha por el proletariado feminista y su programa de liberación de
la mujer para que se convierta en una parte esencial del programa general de
las organizaciones revolucionarias que luchan contra el capitalismo y el
imperialismo;
- que
iniciarán eventos y acciones el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la
Mujer, o que se movilizarán en gran número de actividades previstas para hacer
el feminismo proletario en acción lo más visible posible.
Estas invitada
a la Primera Conferencia Por un movimiento feminista proletario
Sábado 30
de noviembre y domingo 1 de diciembre en Montreal
Una
invitación del Frente Proletario y Feminista Revolucionario de Montreal y de activistas
del
Partido Comunista Revolucionario
Para
confirmar su participación o interés en participar, por favor póngase en
contacto con ledrapeaurouge@yahoo.ca o deje un mensaje en la sede Norman
Bethune, 514 563-1487.
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