El día menos pensado me llevo un susto en el metro
Camino de casa esta noche en el metro el Valentino de turno me mira y remira desde el otro lado del vagon. Se
cambia de sitio dos veces para sentarse cerca mía, me sigue mirando, se pone de
pie, se acerca a donde estoy, inclina la cabeza hacia la derecha en plan Bieber
o Daddy Yankee, se relame los labios y me pregunta de dónde soy. Como paso de él
olímpicamente, me lo pregunta en español (¿de dónde es que tú eres mami?). Sigo
pasando. Me toca en el hombro, lo miro, se lame los labios y me sonríe, me
pregunta otra vez de dónde soy en español y antes de que me dé tiempo a pensar
en lo que hago (que me pierrrrrdo) me escucho decirle: “soy del coño tu puta
madre. De ahí es de donde soy". Se le ha quedado la cara descompuesta. Yo
me he bajado del metro en la parada siguiente que no era la mía, medio floja de
risa medio cagada porque el tío podía no ya haberme sacado una navaja o una
pistola sino haberme dado una hostia en el sitio.
Comments
Post a Comment