Refugiados en Grecia: reubicación de emergencia es urgente y necesaria
* * copiado tal cual del informe "NUESTRAS ESPERANZAS HECHAS AÑICOS. La parálisis europea deja a miles de personas refugiadas atrapadas en Grecia" de Amnistía Internacional
- “Los líderes de la UE no paran de decir que quieren actuar con humanidad, pero hacen que el
proceso [de reubicación] sea muy lento y no se preocupan de cómo vivimos aquí.” (Soushi, mujer yazidí de Irak)
A finales de septiembre, de 2015, los Estados miembros de la UE consensuaron un plan temporal para repartir de forma más uniforme, entre los países europeos, la responsabilidad de acoger a solicitantes de asilo. Así, establecieron, por un periodo de dos años, un mecanismo de reubicación de emergencia para aliviar la presión que soportaban los Estados fronterizos, a los que llegaban numerosas personas necesitadas de protección internacional. En el caso de Grecia, los demás Estados miembros de la UE se comprometieron finalmente a acoger a 66.400 solicitantes de asilo, que se dividirían entre ellos según cuotas preestablecidas.
Sin embargo, hasta la fecha no se han materializado, en general, las promesas de reasentar a solicitantes de asilo de refugios temporales de Grecia en viviendas más permanentes de otros países europeos. Los números hablan por sí solos: a fecha 14 de septiembre de 2016, sólo habían salido de Grecia, con destino a otros países europeos, 3.734 solicitantes de asilo, y a fecha 30 de agosto del mismo año, el número de plazas prometidas era de sólo 7.106.
El plan de reubicación de la UE es un mecanismo importante para aliviar la presión que sufre Grecia, y para un gran número de solicitantes de asilo constituye la única forma de conseguir protección en otros países europeos. Sin embargo, hay una serie de obstáculos, sobre todo de naturaleza política, que bloquean la reubicación, y dejan en suspenso miles de vidas.
Según datos de la Comisión Europea, la mayoría de los Estados europeos están asumiendo compromisos muy inferiores a las cuotas que se les asignaron. Austria, Hungría y Polonia no han reubicado a ningún solicitante de asilo en el marco del plan de emergencia. Por su parte, Alemania, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, España y República Checa han reasentado a menos del 5% de las personas a las que se comprometieron a ayudar en 2015.
Si bien es cierto que el Servicio de Asilo griego está escaso de recursos, en general los responsables de los retrasos a la hora de responder a solicitudes de reubicación son los Estados europeos receptores. A fecha 31 de julio de 2016, el Servicio de Asilo griego había recibido unas 10.000 solicitudes. La Comisión Europea ha instado en repetidas ocasiones a los Estados a responder a las solicitudes de reubicación en el plazo de dos semanas, pero ese calendario no se cumple, y pueden transcurrir hasta cuatro meses entre la solicitud de reubicación y el traslado de la persona solicitante. Inevitablemente, esto produce frustración y socava la confianza en el plan, lo que explica, en buena medida, la cifra relativamente baja de solicitudes que se han recibido hasta la fecha.
Sólo pueden optar la reubicación los solicitantes de asilo de nacionalidades cuyas solicitudes de asilo alcancen, al menos, un 75% de reconocimiento en todo el territorio de la UE. Este dato se revisa trimestralmente, y las nacionalidades pueden variar. Actualmente, este umbral abarca, sobre todo, a la población siria solicitante de asilo, mayoritaria entre quienes se encuentran atrapados en Grecia. La ciudadanía iraquí ha quedado excluida desde julio de 2016, mientras que la afgana, que constituye el segundo grupo más numeroso en Grecia, no ha formado nunca parte del plan de reubicación. Esto ha provocado un sentimiento de injusticia entre los grupos excluidos.
La falta general de voluntad política por parte de muchos Estados a la hora de reasentar a solicitantes de asilo es, tal vez, especialmente notoria en su respuesta a uno de los grupos más vulnerables: los menores no acompañados. Entre los meses de junio y julio de 2016, las autoridades griegas identificaron a 1.225 menores no acompañados en la Grecia continental, no todos los cuales pueden optar a la reubicación debido a su nacionalidad o por tener pendientes demandas de reagrupación familiar. Sin embargo, el número de menores no acompañados reubicados en virtud del plan de emergencia es extremadamente bajo: sólo 42 en toda Europa, la mayoría en Finlandia.
- “Los líderes de la UE no paran de decir que quieren actuar con humanidad, pero hacen que el
proceso [de reubicación] sea muy lento y no se preocupan de cómo vivimos aquí.” (Soushi, mujer yazidí de Irak)
A finales de septiembre, de 2015, los Estados miembros de la UE consensuaron un plan temporal para repartir de forma más uniforme, entre los países europeos, la responsabilidad de acoger a solicitantes de asilo. Así, establecieron, por un periodo de dos años, un mecanismo de reubicación de emergencia para aliviar la presión que soportaban los Estados fronterizos, a los que llegaban numerosas personas necesitadas de protección internacional. En el caso de Grecia, los demás Estados miembros de la UE se comprometieron finalmente a acoger a 66.400 solicitantes de asilo, que se dividirían entre ellos según cuotas preestablecidas.
Sin embargo, hasta la fecha no se han materializado, en general, las promesas de reasentar a solicitantes de asilo de refugios temporales de Grecia en viviendas más permanentes de otros países europeos. Los números hablan por sí solos: a fecha 14 de septiembre de 2016, sólo habían salido de Grecia, con destino a otros países europeos, 3.734 solicitantes de asilo, y a fecha 30 de agosto del mismo año, el número de plazas prometidas era de sólo 7.106.
El plan de reubicación de la UE es un mecanismo importante para aliviar la presión que sufre Grecia, y para un gran número de solicitantes de asilo constituye la única forma de conseguir protección en otros países europeos. Sin embargo, hay una serie de obstáculos, sobre todo de naturaleza política, que bloquean la reubicación, y dejan en suspenso miles de vidas.
Según datos de la Comisión Europea, la mayoría de los Estados europeos están asumiendo compromisos muy inferiores a las cuotas que se les asignaron. Austria, Hungría y Polonia no han reubicado a ningún solicitante de asilo en el marco del plan de emergencia. Por su parte, Alemania, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, España y República Checa han reasentado a menos del 5% de las personas a las que se comprometieron a ayudar en 2015.
Si bien es cierto que el Servicio de Asilo griego está escaso de recursos, en general los responsables de los retrasos a la hora de responder a solicitudes de reubicación son los Estados europeos receptores. A fecha 31 de julio de 2016, el Servicio de Asilo griego había recibido unas 10.000 solicitudes. La Comisión Europea ha instado en repetidas ocasiones a los Estados a responder a las solicitudes de reubicación en el plazo de dos semanas, pero ese calendario no se cumple, y pueden transcurrir hasta cuatro meses entre la solicitud de reubicación y el traslado de la persona solicitante. Inevitablemente, esto produce frustración y socava la confianza en el plan, lo que explica, en buena medida, la cifra relativamente baja de solicitudes que se han recibido hasta la fecha.
Sólo pueden optar la reubicación los solicitantes de asilo de nacionalidades cuyas solicitudes de asilo alcancen, al menos, un 75% de reconocimiento en todo el territorio de la UE. Este dato se revisa trimestralmente, y las nacionalidades pueden variar. Actualmente, este umbral abarca, sobre todo, a la población siria solicitante de asilo, mayoritaria entre quienes se encuentran atrapados en Grecia. La ciudadanía iraquí ha quedado excluida desde julio de 2016, mientras que la afgana, que constituye el segundo grupo más numeroso en Grecia, no ha formado nunca parte del plan de reubicación. Esto ha provocado un sentimiento de injusticia entre los grupos excluidos.
La falta general de voluntad política por parte de muchos Estados a la hora de reasentar a solicitantes de asilo es, tal vez, especialmente notoria en su respuesta a uno de los grupos más vulnerables: los menores no acompañados. Entre los meses de junio y julio de 2016, las autoridades griegas identificaron a 1.225 menores no acompañados en la Grecia continental, no todos los cuales pueden optar a la reubicación debido a su nacionalidad o por tener pendientes demandas de reagrupación familiar. Sin embargo, el número de menores no acompañados reubicados en virtud del plan de emergencia es extremadamente bajo: sólo 42 en toda Europa, la mayoría en Finlandia.
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