Diario de cuarentena 3

Sin novedad en el frente. Estoy notando cosas que siempre he pensado que son parte de mi encanto, pero lo mismo voy a tener que ir a que me las miren cuando pase la cuarentena:

- Vena Lina Morgan: agradeeeecida y emoooocionada… tengo muchísima, muchísima, muchísima suerte por seguir trabajando desde casa, por seguir cobrando mi sueldo íntegro, por tener seguro médico a través del trabajo y no tener que preocuparme de cómo llegar a fin de mes, cómo pagar el alquiler o verme en la situación de tener que elegir entre comer o ir al médico si me pongo mala.

- Vena Fernando Fernán Gómez: me sale así un pronto de repente por temas laborales (que no voy a dejar por escrito porque me pierrrrrdo) y por cosas como que el fulano de UPS no me traiga a casa algo que he pedido por Amazon y tampoco me deje aviso de recibo. Luego me voy a la página web de Amazon, pone que me han dejado el aviso y Amazon me manda lo mismo “de gratis”, pero claro ahora hay que esperar hasta finales de abril para que me lo traigan a casa y yo lo quería (léase con voz de don Fernando) ayerrrrrrrrrrrr o el lunes/martes de la semana que viene como muy tarde.

- Vena Agatha Ruiz de la Prada – para ir al supermercado, como dicen que te pongas siempre lo mismo, voy con unas zapatillas de deporte turquesa con cordones verde lima, unos leggins de yoga tropicales (con hojarasca de palmeras) verde lima, una camiseta rosa fucsia con un corazón garabateao mostaza de Agatha Ruiz de la Prada del año que le pida, mi abrigo negro, mi mascarilla azul y unas gafas de sol (a veces marrones, a veces verde metacrilato). ¡Fashion total!

- Vena Caroline Baskin: para estar por casa o estoy en sujetador y bragas o me pongo vestidos con estampado de leopardo – no tengo término medio mireuste. Obviamente me adecento si tengo alguna vídeo llamada/conferencia de trabajo.

- Vena Eduardo Manostijeras: hace dos fines de semana me corté el pelo yo sola en casa. Lo tenía casi por el sujetador a lo Kardashian/choni con el pelo largo que trabaje en un McDonalds y ahora lo tengo un poquito por encima de la barbilla (un bob a lo Victoria Beckham). Ya iré a la peluquería a que me arreglen el estropicio.

- Vena Walter Skinner (Expediente X): en resumidas cuentas que estoy hasta ahí mismo de la vena Mulder y Scully que le ha entrado a todo Dios y de que me manden/etiqueten en noticias/textos de dudosa procedencia “demostrando” la existencia de manos negras que han creado el COVID-19 en un laboratorio, de un plan mundial para hacer limpieza étnica, de un plan mundial organizado por feministas para matar a los hombres (acabáramos), de otro plan mundial para acabar con ancianos y gente que no produzca… Amoave si nos enteramos: no hay información fiable ni la va a haber en 20 años. No hay estadísticas fiables ni las va a haber en 20 años. Ningún gobierno va a admitir públicamente que no han sabido prevenir/manejar el tema y tendrán que pasar décadas hasta que salgan a la luz documentos desclasificados y sepamos la verdad. Hasta entonces: dejadme en paz.

- Vena vieja el visillo: aquí todavía podemos salir a la calle alegremente, no nos multan como en España. Mi vecina de al lado, que también trabaja desde casa, sale veinte veces al día. No voy a denunciarla (no lo haría ni aunque fuese ilegal salir) porque no la voy a meter en mi casa luego a mí no puede pegarme nada así que por mí como si sale 50 veces al día. Es ella la que se expone a cogerlo. Lo que pasa es que necesitan arreglarle la puerta de entrada a su apartamento, no le abre y no le cierra bien, cada vez que entra y sale pega unos portazos que tiembla el edificio entero y me pone de los nervios.

- Vena hipocondríaca: desde que empezamos la cuarentena he tenido COVID-19 y ébola por lo menos cuatro veces cada semana. Tengo tres termómetros en casa y uno ya se me ha quedado sin pilas.

- Vena feminista exaltada: me repatea todo el temita de que las manifestaciones del 8 de marzo no se prohibieran cuando hubo miles de eventos paralelos con igual o mayor número de asistentes – desde conciertos, obras de teatro, películas en el cine, partidos de futbol y baloncesto, kedadas deportivas (grupos de ciclistas, runners, boxeadores, o gente jugando al golf), misas y/o reuniones de la religión que sea, a peroles/días de campo, etcétera, etcétera, etcétera. Todos y cada uno de esos actos fueron una irresponsabilidad con la que ya había liada en Italia y Francia. También me cuesta muchísimo trabajo borrar emails/no hacer caso en Facebook cuando la gente pone/me manda cosas machistas como el gracioso de turno que se graba con el teléfono gastándole alguna inocentada a su pareja y subiéndolo a internet. Donde la gente que me lo manda/me etiqueta ve una “broma” yo veo maltrato psicológico y motivo de divorcio. No entiendo ni a las mujeres que aguantan a tíos así ni a la gente que me los manda sabiendo cómo me pongo.

- Vena Campanilla (Peter Pan): llevo fatal la falta de sexo con otra persona y hasta aquí puedo leer.

- Vena Maria Dolores Pradera y Wendy (Peter Pan): no tengo relación con la mayoría de mi familia biológica. Con la familia elegida sí soy muy gallina clueca, muy Wendy, muy de asegurarme que todo el mundo esté bien y no le falte de nada. Hace siglos organizaba kedadas mensuales de butches y femmes, como anfitriona me preocupaba de que todo el mundo se lo pasase bien cuando nos veíamos y que estuviese bien en su día a día. Sigo en contacto con algunas. Llevo no sé cuantos días de encierro dándole graaaaacias a la viiiiida por no tener forma de comunicarme con una butch geriátrica jaquetona de las que me gustan a mí porque si no, a pesar de ser ella una capulla amargada que me ha bloqueado en redes sociales, me habría puesto en contacto para preguntarle si está bien y si necesita que le acerque algo a su casa ¿? Soy la única que lo haría porque era tan es-pe-ci-a-li-ta como yo y no la aguantaba nadie. Borré todos sus emails y su número de teléfono hace siglos.

- Vena Christian Bale en American Psycho: se me ha ido la olla, no sé qué iba a escribir aquí. Ah sí: que no sé si soy medio psicópata o una hija de puta. No echo de menos un abrazo o una caricia como sí lo hacen varias de mis amigas que viven solas o con compis de piso nada recomendables y están las pobres todo el día encerradas en sus dormitorios para no cruzárselos. Algunas piensan en saltarse la cuarentena para ver a sus parejas no por follar, sino porque necesitan un abrazo. También hay lesbianas solteras en grupos de Facebook llorando por los rincones porque necesitan un apapuche, un abrazo o una caricia. No sé, para mí la intimidad es algo más mental que físico. Me encanta follar (¿a quién no?), abrazar y que me abracen, pero no necesito estar todo el día pegada a la otra persona ni que la otra persona esté encima mía. Soy muy de soltarles “echa p’allá que me asfixias” tanto en la cama a la hora de dormir como en cualquier otra zona de mi apartamento (en parte por la calefacción tan altísima que tienen puesta las 24 horas del día) así que no echo de menos el contacto físico con nadie estos días.

- Vena “no caigo en nadie que pueda tener misofonía selectiva como yo”: me ha costado la misma vida ver las dos últimas temporadas de Los Soprano porque Tony me levantaba el estómago nada más salir en pantalla respirando no sé si por la nariz o la boca como si le faltase el aire. Si fue cosa del director (a cosa hecha para que la gente como yo odiase al personaje) es para matarlo y si fue cosa del departamento de sonido desde luego se lucieron.


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