Sobre la semana de la Visibilidad Lésbica
Es una pena ver en lo que ha degenerao la visibilidad lésbica. Visibilizar a las lesbianas (tanto famosas con éxito real o percibido como lesbianas de a pie) está muy bien y se debe hacer todos los días del año. En EEUU, Inglaterra y otros países este año se ha celebrado a bombo y platillo la “semana lésbica”. Se ve que con todo el tema del COVID la gente tiene más tiempo libre y/o más ganas de buscarse sponsors.
En twitter hay una cuenta británica dedicando espacio a lesbianas de Inglaterra y todo el planeta, visibilizando éxitos en los campos de la literatura, deporte, música, interpretación, negocios, etc. toda la semana. Precisamente en una lista de lesbianas más influentes del mundo de los negocios han metido a Amanda McKay y también le han promocionado una foto en twitter ¿? El problema es que Amanda es una mujer trans y, juzgando por la foto, o pre-operada o el tratamiento le ha ido fatal. Lo que en tu casa y en la mía llamaríamos un tío vestido de tía aprovechando el tirón para sacar dinero porque claro, al hacerle publicidad a ella también hacen publicidad a su negocio y allí que correrá gente LGBT y modeLn@s. ¿Es que l@s trans no tienen su día del orgullo? ¿es que no nos quitan ya terreno en otros 20,000 ámbitos? ¿no podemos tener un día único y exclusivo sólo para las lesbianas? Para más inri me cuenta una amiga que en Inglaterra y España la gente está pagando por que las cuelen en esas listas de famosos (muerta me he quedao) en una situación win-win en la que salen ganando las ONGS/revistas (que se ponen la medalla de modeLnas llevándose un dinerito por lo bajini) y la persona que obtenga visibilidad que en muchos casos obtiene visibilidad y una patina de respetabilidad.
Con no sé cuantas ediciones del Día de la Visibilidad Lésbica lo mismo podríamos empezar a hacer un poquito de activismo y acordarnos cada año de:
- las lesbianas que siguen en el armario y no pueden salir porque se arriesgan a perder mucho en sus casas, sus colegios/universidades o sus sitios de trabajo. Hay que trabajar la autoestima y la educación tradicional y financiera para que, si en nuestras casas nos dicen que valemos menos que un cero a la izquierda o en los colegios/lugares de trabajo aguantamos comentarios lesbofobos, poder irnos con la música a otra parte en cuanto seamos mayores de edad y/o tengamos el dinero suficiente ahorrado.
- las lesbianas que son agredidas, violadas correctivamente e incluso asesinadas no sólo en países del tercer mundo sino también en Europa y EEUU
- las lesbianas a las que se les niega el derecho a casarse o el derecho a ser madres con quien quieran cuando quieran por el gobierno (nacional o autonómico) de turno
- las lesbianas que no encajamos en la idea de lesbiana no ya del mundo hetero sino del propio mundo boller. Yo soy una lesbiana femme y, a pesar de este blog, del blog en inglés y de mis libros, tengo que salir del armario prácticamente todos los días en todos los ámbitos. Hay lesbianas, sobre todo españolas, que no han oído nunca de la subcultura butch/femme ni del tema BDSM y me siguen diciendo “pero tú ¿por qué no puedes ser lesbiana y bueno ya? ¿por qué te tienen que gustar las butches? Si las dos sois lesbianas ¿qué más dará, no?” que viene ser lo mismo que el hetero salido de turno que se cree que al ser lesbiana me gustan todas las mujeres y me voy a follar a su mujer mientras el mira (haberlos haylos, a puñados, son vomitivos y no me molesto en contestarles los emails mireuste).
- la creciente presión de lo que algun@s llaman el lobby trans pero yo llamo desactivistas trans en el mundo hispanoparlante (*) para silenciar a lesbianas feministas activistas, académicas, escritoras, filosofas, etc.
- la presión a nivel individual que hace que lesbianas de todas las edades no participemos en actos/eventos/fiestas/manifestaciones creados por nosotras hace décadas que de unos años ha esta parte han sido jaqueados por chicas trans y modeLn@s que se apuntan a un bombardeo por quedar bien (total no va con ell@s)
- el acoso y derribo en redes sociales (tanto en páginas de contactos como en plataformas tipo facebook y twitter) a lesbianas que no quieren acostarse con chicas trans. En el mejor de los casos te mandan privados para decirte que no contestándoles pones de manifiesto tu transfobia (adiós bonita, tanta paz lleves como descanso dejas). En el peor de los casos, usan facebook y twitter en abierto para dejar caer que alguien debería violarte, abrirte en canal y dejar tu cuerpo tirado en una cuneta. Twitter, facebook, etc. se levan las manos, no les cierran los perfiles. Si tú escribes algo en tu muro en abierto no falta el o la hetero de turno diciéndote que no tienes sentido del humor ninguno y que tienes que entender la opresión que haya sufrido esa persona durante toda su vida para estar en ese estado mental (acabáramos que ahora también tenemos que hacer trabajo emocional por y para perfect@s desconocid@s), eso si no terminan de arreglarlo con un “hay que ver cómo te pones nena” cuando les recuerdas que tú no te caíste de un anuncio de compresas preguntándote a qué huelen las flores, tú llevas toda la vida oprimida por haber nacido mujer y no necesitas que nadie te de lecciones. Amén de que no es una competición oiga.
- la necesidad de educar a los medios de comunicación (incluyendo medios LGBT). Hay que quitarles no sé si el falso pudor o la ignorancia porque hoy mucho día de la visibilidad lésbica en titulares hasta la saciedad, pero el resto del año si nos pegan una pedrada o nos echan de un restaurante por besar a nuestra pareja lo llaman “homofobia”.
(*) desgraciadamente en el mundo anglosajón llevan años haciéndolo.
En twitter hay una cuenta británica dedicando espacio a lesbianas de Inglaterra y todo el planeta, visibilizando éxitos en los campos de la literatura, deporte, música, interpretación, negocios, etc. toda la semana. Precisamente en una lista de lesbianas más influentes del mundo de los negocios han metido a Amanda McKay y también le han promocionado una foto en twitter ¿? El problema es que Amanda es una mujer trans y, juzgando por la foto, o pre-operada o el tratamiento le ha ido fatal. Lo que en tu casa y en la mía llamaríamos un tío vestido de tía aprovechando el tirón para sacar dinero porque claro, al hacerle publicidad a ella también hacen publicidad a su negocio y allí que correrá gente LGBT y modeLn@s. ¿Es que l@s trans no tienen su día del orgullo? ¿es que no nos quitan ya terreno en otros 20,000 ámbitos? ¿no podemos tener un día único y exclusivo sólo para las lesbianas? Para más inri me cuenta una amiga que en Inglaterra y España la gente está pagando por que las cuelen en esas listas de famosos (muerta me he quedao) en una situación win-win en la que salen ganando las ONGS/revistas (que se ponen la medalla de modeLnas llevándose un dinerito por lo bajini) y la persona que obtenga visibilidad que en muchos casos obtiene visibilidad y una patina de respetabilidad.
Con no sé cuantas ediciones del Día de la Visibilidad Lésbica lo mismo podríamos empezar a hacer un poquito de activismo y acordarnos cada año de:
- las lesbianas que siguen en el armario y no pueden salir porque se arriesgan a perder mucho en sus casas, sus colegios/universidades o sus sitios de trabajo. Hay que trabajar la autoestima y la educación tradicional y financiera para que, si en nuestras casas nos dicen que valemos menos que un cero a la izquierda o en los colegios/lugares de trabajo aguantamos comentarios lesbofobos, poder irnos con la música a otra parte en cuanto seamos mayores de edad y/o tengamos el dinero suficiente ahorrado.
- las lesbianas que son agredidas, violadas correctivamente e incluso asesinadas no sólo en países del tercer mundo sino también en Europa y EEUU
- las lesbianas a las que se les niega el derecho a casarse o el derecho a ser madres con quien quieran cuando quieran por el gobierno (nacional o autonómico) de turno
- las lesbianas que no encajamos en la idea de lesbiana no ya del mundo hetero sino del propio mundo boller. Yo soy una lesbiana femme y, a pesar de este blog, del blog en inglés y de mis libros, tengo que salir del armario prácticamente todos los días en todos los ámbitos. Hay lesbianas, sobre todo españolas, que no han oído nunca de la subcultura butch/femme ni del tema BDSM y me siguen diciendo “pero tú ¿por qué no puedes ser lesbiana y bueno ya? ¿por qué te tienen que gustar las butches? Si las dos sois lesbianas ¿qué más dará, no?” que viene ser lo mismo que el hetero salido de turno que se cree que al ser lesbiana me gustan todas las mujeres y me voy a follar a su mujer mientras el mira (haberlos haylos, a puñados, son vomitivos y no me molesto en contestarles los emails mireuste).
- la creciente presión de lo que algun@s llaman el lobby trans pero yo llamo desactivistas trans en el mundo hispanoparlante (*) para silenciar a lesbianas feministas activistas, académicas, escritoras, filosofas, etc.
- la presión a nivel individual que hace que lesbianas de todas las edades no participemos en actos/eventos/fiestas/manifestaciones creados por nosotras hace décadas que de unos años ha esta parte han sido jaqueados por chicas trans y modeLn@s que se apuntan a un bombardeo por quedar bien (total no va con ell@s)
- el acoso y derribo en redes sociales (tanto en páginas de contactos como en plataformas tipo facebook y twitter) a lesbianas que no quieren acostarse con chicas trans. En el mejor de los casos te mandan privados para decirte que no contestándoles pones de manifiesto tu transfobia (adiós bonita, tanta paz lleves como descanso dejas). En el peor de los casos, usan facebook y twitter en abierto para dejar caer que alguien debería violarte, abrirte en canal y dejar tu cuerpo tirado en una cuneta. Twitter, facebook, etc. se levan las manos, no les cierran los perfiles. Si tú escribes algo en tu muro en abierto no falta el o la hetero de turno diciéndote que no tienes sentido del humor ninguno y que tienes que entender la opresión que haya sufrido esa persona durante toda su vida para estar en ese estado mental (acabáramos que ahora también tenemos que hacer trabajo emocional por y para perfect@s desconocid@s), eso si no terminan de arreglarlo con un “hay que ver cómo te pones nena” cuando les recuerdas que tú no te caíste de un anuncio de compresas preguntándote a qué huelen las flores, tú llevas toda la vida oprimida por haber nacido mujer y no necesitas que nadie te de lecciones. Amén de que no es una competición oiga.
- la necesidad de educar a los medios de comunicación (incluyendo medios LGBT). Hay que quitarles no sé si el falso pudor o la ignorancia porque hoy mucho día de la visibilidad lésbica en titulares hasta la saciedad, pero el resto del año si nos pegan una pedrada o nos echan de un restaurante por besar a nuestra pareja lo llaman “homofobia”.
(*) desgraciadamente en el mundo anglosajón llevan años haciéndolo.
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