Aborto en Ecuador: Falta de educación sexual integral
* * * copiado tal cual del informe "¿Por qué me quieren volver hacer sufrir? El impacto de la criminalización del aborto en Ecuador" de Human Rights Watch
La falta de información de las mujeres con respecto a sus cuerpos y su salud en ocasiones se hizo penosamente evidente en los casos que Human Rights Watch analizó para este informe. La evidencia en muchos de los casos indicaba que las mujeres judicializadas tenían, en el momento en que tomaron misoprostol o Cytotec, poca información o comprensión de lo que es el medicamento, cómo las afectaría o que uno de sus efectos es inducir el aborto. Esto no es sorprendente, dada la falta de educación sexual integral (ESI) en las escuelas de Ecuador, y la manera en que la criminalización del aborto impide que las mujeres y niñas accedan a información sobre salud reproductiva y aborto.
Ecuador aún no ha adoptado la ESI como parte de su programa de estudios nacional, conforme lo exigen las normas internacionales. Históricamente, el país ha puesto su atención en la educación en sexualidad de manera fragmentada, y en general asociada a las acciones del gobierno para frenar los embarazos adolescentes.
Las acusadas a menudo dijeron que habían usado misoprostol o Cytotec como método anticonceptivo o para “regular períodos menstruales irregulares”. Otras dijeron que habían pedido en una farmacia, o a sus amigas, una pastilla “para tener el período”. Es posible que muchas de las mujeres judicializadas por haber tratado de obtener abortos no tuvieran un nivel de educación sobre su salud reproductiva que les permitiera entender que “regular” o “inducir” un período menstrual atrasado con misoprostol podría implicar inducir un aborto, y que el misoprostol tiene diferentes usos ginecológicos, entre ellos inducir el aborto farmacológico.
El caso de Margarita ejemplifica esto. Margarita declaró no saber que estaba embarazada, pero que estaba preocupada debido a un atraso en el período menstrual. Le mencionó esto a una amiga, quien le dijo que podía darle un medicamento que la ayudaría: “Me dijo que con esas pastillas volvería a tener mi período”. Tras tomar las pastillas, Margarita no se sintió bien y terminó en el hospital. “En el hospital, el médico me preguntó qué síntomas tenía. Como no sabía que estaba embarazada, dije que tomé esas pastillas. Allí me dijeron que esas pastillas eran para un aborto”, contó. “La verdad es que no sabía que estaba embarazada. Estaba preocupada y tenía miedo porque no tenía mi período”.
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